sábado, 13 de noviembre de 2010

Yoga y alimentación II

   Hace justo dos meses me propuse en este mismo blog hacer yoga a diario y controlar mi peso sin llevar una dieta especial, tan sólo prestando un poco de atención y haciendo más yoga. Mi índice de masa corporal era 23. Hoy está en 22,3. He perdido unos dos kilos. No he hecho dieta especial, he hecho un poco más de yoga pero no lo he hecho todos los días como me había propuesto, tampoco he pasado hambre, y he comido de todo, incluso carne. De hecho, se han juntado varias reuniones de empresa y he tenido que comer fuera de casa unos cuantos días.
   Mi sensación, (y es sólo eso, una sensación), es que siempre que he aumentado mi número de sesiones de yoga, mi IMC ha tendido a situarse en la parte baja dentro de los niveles recomendados y considerados saludables. Creo también que a la mayoría de la gente, salvo excepciones por predisposición genética, la práctica del yoga le ayuda a situar el peso dentro de los límites que se consideran óptimos, y más bien tendiendo a la parte baja. Lógicamente, al no ser el yoga un deporte de alto gasto energético no sirve de "dieta milagro" para perder 10 kilos en dos meses. Es más, creo que si hay alguien con "bajopeso", es decir, situado por debajo de los límites de IMC considerados como saludables, el yoga le podría ayudar a engordar.


Tara Stiles, anteriormente modelo y actualmente profesora de Yoga.

   Por supuesto, existen estudios científicos que afirman que el yoga es un complemento ideal para conseguir perder algo de peso, y que hay ciertos tipos de yoga más indicados para ello. Mi impresión, a base de ponerlo en práctica conmigo mismo, y sin ser ninguna conclusión científica, es que el yoga ayuda a tener un peso proporcional a nuestra estatura, dentro de unos límites saludables.