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sábado, 1 de enero de 2011

¿Dinero? I

Como decía la canción, "tres cosas hay en la vida, salud, dinero y amor".



Que el yoga ayuda a la salud es evidente, al amor, no tanto, y al dinero... a simple vista existe la sensación de que la mayoría de los yoguis son unos dejados para las cuestiones de dinero.
Más o menos como yo, que de las tres cosas, de la que peor ando es de dinero. Sin embargo, viendo cómo algunos yoguis famosos se han forrado con el yoga, se puede apreciar que yoga y dinero no son incompatibles.

¿Pero qué puede aportar el yoga a la economía doméstica?
Bien, yo sería la persona menos indicada para decirlo. Siempre ando arrastrando la tarjeta de crédito a fin de mes, pagando comisiones innecesarias, y aplazando hasta el último momento los pagos. Por eso mismo, como esas personas que pesan 200 kilos que se prestan para hacer el típico anuncio del antes y el después de un tratamiento de adelgazamiento, yo me presto para una "cura económica" a base de yoga.

En primer lugar, destacar que el yoga, tomado como una actividad de ocio puede ser de las más baratas. Por supuesto, si alguien se empeña en gastar dinero puede arruinarse casi igual de rápido con el yoga, que con el golf o el póquer. Pero no nos vamos a ir a casos extremos y vamos hablar del yoga en casa que se puede hacer siguiendo los videos gratuitos que hay en internet con un par de mantas viejas sobre el suelo de la casa, o con un libro de la biblioteca.

En segundo lugar veamos algunos conceptos que tienen en común el yoga y la economía. De momento nos vamos a mover simplemente en el terreno del lenguaje.

El dinero es energía, la energía que gastas en el trabajo se transforma en dinero, con una buena parte que se queda el empresario en forma de beneficios. En yoga, a la energía se le llama prana y se supone que corre por unos canales llamados nadis por todo el cuerpo. Y hay ejercicios para activarla. Como energía que es, el dinero puede estar en una cuenta corriente,  como la corriente eléctrica que fluye a través de los cables.

En economía tenemos que hacer balance, que es el equilibrio de las cuentas. En yoga también hay posturas de equilibrio, y respiraciones para equilibrar la energía, por ejemplo la respiración alterna, como la corriente alterna que circula por nuestras casas.

Así que la primera clave del yoga y el dinero, es que el yoga sirve para activar, canalizar y equilibrar la energía en forma de prana, y que el dinero, como el prana, es una forma de energía.
Si tenemos más energía, o la aprovechamos mejor, sin derrocharla (como el dinero), podemos rendir mejor en nuestro trabajo, y, quien sabe, ganar algo más de dinero.

martes, 21 de septiembre de 2010

Vegetarianismo: la "razón" humanitaria

   Alegan los vegetarianistas (empleo el "palabro" aposta) que si todos fuéramos vegetarianos se acabaría con el hambre en el mundo, o al menos se paliaría. Y digo yo que eso podría ser verdad, si la causa del hambre en el mundo fuera la escasez de alimentos pero, como en los últimos años los países ricos han tirado tanta comida a la basura, ya sea cárnica o vegetal, y que incluso han pagado a los agricultores y ganaderos para que dejen de producir y que no hubiera una sobreabundancia que echara por tierra los precios de los alimentos y dejaran de forrarse cuatro multinacionales. Pienso que a lo mejor no faltan, sino que están mal repartidos. Y que además no llegan a ciertos sitios donde, casualidades de la vida, hay guerras. Como en el Chad o Sudán.

   Según el Programa Mundial de Alimentos de la ONU hay en 2010 más de 900 millones de personas con hambre (lo cual no quiere decir que se mueran de hambre, porque no todas se mueren, y las que lo hacen se mueren de lo que llaman "enfermedades relacionadas con" el hambre, muchas de las cuales se hallan  asociadas a la pobreza, la falta de agua potable, de hospitales cercanos y la falta de higiene, en resumen, que son multifactoriales), aún así esta cifra es inferior a la de 2009. Dos tercios de esas personas viven en sólo siete países (Bangladesh, China, Congo, Etiopía, India, Indonesia y Pakistán), es decir, la mayoría son también los más poblados, estadísticamente, la situación es catastrófica no tanto en países como la India sino en países como el Congo y Etiopía. En muchos casos el hambre está causada como consecuencia de catástrofes naturales puntuales como terremotos (el año pasado en China o Haití) o inundaciones (este mismo año en Pakistán), donde estos fenómenos causan muchas más muertes que en países como Japón, Estados Unidos o Chile.
   Por cierto ¿China? ¿Estamos hablando del mismo gigante asiático que acaba de organizar unos fastuosos juegos olímpicos y una exposición mundial? Sí, el mismo. El mismo que se declara comunista. El mismo que planta rascacielos como si fueran patatas, envía naves al espacio y tiene armas nucleares.
   El mayor porcentaje de población con hambre se da en las zonas del Sahel, esto es, Etiopía, Chad, Sudán...
   Las causas principales del hambre son en estos países la prolongada sequía (que impide plantar y cosechar cereales, o sea vegetales) y los conflictos bélicos (conflictos que, lamento decirlo, se enquistan y eternizan allá donde la ONU planta sus campamentos, y que tienen causas geopolíticas, económicas, estratégicas, étnicas y religiosas)
En resumen:
Las causas del hambre en el mundo son los elevados precios de los alimentos, los conflictos bélicos y la falta de recursos ante las catástrofes naturales.
   En los países desarrollados, los últimos años ha habido buenas cosechas de cereales, lo cual ha bajado el precio de los alimentos, pero no lo bastante como para que los países pobres puedan pagarlos. Los políticos se han encargado de gastarse el dinero que pagamos con los impuestos, para pagar a los agricultores, ¡para que no produzcan alimentos! y así no bajen los precios. Según los políticos el problema no es la escasez de alimentos, sino su abundancia, y en cualquier caso ellos nunca tendrán la culpa, te la echarán siempre a ti.   Y ahí es donde entran en acción las multinacionales de la propaganda mal llamadas ONGs (Organizaciones No Gubernamentales), la cuales están mayoritariamente subvencionadas por los propios gobiernos.
Y resulta que según estas ONGs la causa del hambre es que comes carne en vez de verdura, o que vas en coche al trabajo en vez de ir caminando. Y no que los países desarrollados imponen aranceles a las importaciones procedentes de países africanos para proteger la agricultura local, dando como resultado que los agricultores africanos no pueden vender sus productos en Europa, América o Japón.
   Piensa que por un lado nos quitan dinero para pagar a los agricultores europeos que van en cabinas con aire acondicionado para no producir y mantener los precios altos y que no se quejen, por otro lado estamos pagando unos precios más altos que no lo serían tanto si no se subsidiara el abandono de cultivos o se pudieran comprar productos africanos sin aranceles, al mismo tiempo les cobran dinero a los pobres agricultores africanos por vender en el mundo desarrollado, y luego nos vuelven a pedir dinero para dárselo a esos pobres agricultores africanos que, por supuesto, se mueren miserablemente de hambre ya que no pueden vender sus productos aquí porque están muy caros porque los hemos frito a impuestos. Resumen: nos roban por todas partes y encima dicen que la culpa es nuestra.

Mientras que en los países desarrollados la agricultura industrial ha permitido erradicar el hambre...

...En los países en vías de desarrollo siguen con la agricultura de subsistencia. Agricultura que seguirá así mientras no haya incentivos para producir mejor y con excedentes porque no pueden vender esos excedentes a países desarrollados debido a los aranceles.
   Maldades aparte, dudo yo que el hambre se acabara si todos fuéramos vegetarianos y no se acabaran al mismo tiempo las inundaciones, los terremotos, las guerras, y la codicia de los políticos.
   Esgrimen además otras razones de eficacia, ecología o economía, como que una hectárea de terreno produce mucho más en vegetales directamente que si nos dedicamos a darle esos vegetales a los herbívoros para producir carne. Y es verdad. Sobretodo porque esa hectárea produce tantos vegetales gracias a los abonos químicos y pesticidas que tanto denostan los ecologistas que defienden esta opción. Me hace gracia que cuando se dan las cifras de lo mucho que produce una cantidad de terreno en vegetales siempre se da la del cultivo intensivo, bien regado, bien abonado, con plagicidas y pesticidas, y sin granizo de por medio. Y que luego esas mismas personas no sólo te digan que debes comer vegetariano sino además orgánico y ecológico (es decir, sin abonos químicos, o sin insecticidas). Por cierto, los pesticidas no matan "pestes", matan animales. Y si los pesticidas no mataran animales (roedores, insectos...), o si el grano no se recogiera con modernas cosechadoras que también matan perdices por ejemplo, no habría en la Tierra terrenos cultivables suficientes para alimentar, ni con vegetales, ni con carne a los miles de millones de personas que la habitan. Así que, o matamos animales, o matamos personas, solución ésta que parece ser la preferida por el activismo ecologista y las "élites" mundiales. Yo, de momento, prefiero no matar personas mientras podamos producir suficientes alimentos.