viernes, 20 de mayo de 2011

Desde Sol con amor...

Acabo de estar en la Puerta del Sol en Madrid. vengo de ver de primera mano lo que está pasando allí, que no sé si es mucho ni poco, o si será importante o no. En principio, como creo que toda la gente de sentido común, comulgo con algunas de las reivindicaciones que se hacen allí, otras no las comparto. Sin embargo lo que allí pasa es algo totalmente NUEVO, por lo menos aquí en España. Por una parte se abre un foro abierto al aire libre donde la gente puede hablar de tú a tú sobre política, en pequeños corrillos o en grandes. A diferencia de lo que intentaron insinuar al principio, no hay ni botellón, ni está lleno de basura, ni gente quemando contenedores. Hay mucha improvisación, y una extraña organización. En pocos días se han montado un campamento donde hay sanitarios, guardería, restaurantes, foros, centro de voluntarios, taller plástico, un televisión propia, una urna de propuestas...
Puedes ponerte a discutir con cualquiera sobre lo que quieras. Tuvieron que pasar cuarenta años para que pudiéramos salir a la calle y poder hablar libremente de política, pero han tenido que pasar otros treinta y seis para que nos atrevamos.
Hay jóvenes, que por fin, en vez de hacer botellón, o acampar para ver a Justin Bierber, hacen acampadas para discutir sobre el futuro, pero también hay gente mayor, parados y ocupados, estudiantes y "ninis".
Hay ambiente de entusiasmo, y aunque esto sea manipulado o manipulable, ahí quedan esos carteles y esas consignas que había mucha gente con ganas de gritar pero no se hacían abiertamente.
Con todo, el mayor gustazo, es que puedes, a plena luz del día, pegar un cartel donde ponga lo que te salga de los mismísimos sin que venga la policía a multarte. Y eso es lo que he hecho. He cogido una cartulina, un rotulador, un poco de cinta adhesiva y he escrito el mismo lema que llevaba pegando en mi muro desde hace varios años: SI QUIERES MEJORAR EL MUNDO EMPIEZA POR TI MISM@. Y lo he pegado junto a muchos otros carteles. Y luego he puesto SHANDRA TE QUIERO. Que es lo que me salía del corazón. Con un par...

Mi lema :)

sábado, 1 de enero de 2011

¿Dinero? I

Como decía la canción, "tres cosas hay en la vida, salud, dinero y amor".



Que el yoga ayuda a la salud es evidente, al amor, no tanto, y al dinero... a simple vista existe la sensación de que la mayoría de los yoguis son unos dejados para las cuestiones de dinero.
Más o menos como yo, que de las tres cosas, de la que peor ando es de dinero. Sin embargo, viendo cómo algunos yoguis famosos se han forrado con el yoga, se puede apreciar que yoga y dinero no son incompatibles.

¿Pero qué puede aportar el yoga a la economía doméstica?
Bien, yo sería la persona menos indicada para decirlo. Siempre ando arrastrando la tarjeta de crédito a fin de mes, pagando comisiones innecesarias, y aplazando hasta el último momento los pagos. Por eso mismo, como esas personas que pesan 200 kilos que se prestan para hacer el típico anuncio del antes y el después de un tratamiento de adelgazamiento, yo me presto para una "cura económica" a base de yoga.

En primer lugar, destacar que el yoga, tomado como una actividad de ocio puede ser de las más baratas. Por supuesto, si alguien se empeña en gastar dinero puede arruinarse casi igual de rápido con el yoga, que con el golf o el póquer. Pero no nos vamos a ir a casos extremos y vamos hablar del yoga en casa que se puede hacer siguiendo los videos gratuitos que hay en internet con un par de mantas viejas sobre el suelo de la casa, o con un libro de la biblioteca.

En segundo lugar veamos algunos conceptos que tienen en común el yoga y la economía. De momento nos vamos a mover simplemente en el terreno del lenguaje.

El dinero es energía, la energía que gastas en el trabajo se transforma en dinero, con una buena parte que se queda el empresario en forma de beneficios. En yoga, a la energía se le llama prana y se supone que corre por unos canales llamados nadis por todo el cuerpo. Y hay ejercicios para activarla. Como energía que es, el dinero puede estar en una cuenta corriente,  como la corriente eléctrica que fluye a través de los cables.

En economía tenemos que hacer balance, que es el equilibrio de las cuentas. En yoga también hay posturas de equilibrio, y respiraciones para equilibrar la energía, por ejemplo la respiración alterna, como la corriente alterna que circula por nuestras casas.

Así que la primera clave del yoga y el dinero, es que el yoga sirve para activar, canalizar y equilibrar la energía en forma de prana, y que el dinero, como el prana, es una forma de energía.
Si tenemos más energía, o la aprovechamos mejor, sin derrocharla (como el dinero), podemos rendir mejor en nuestro trabajo, y, quien sabe, ganar algo más de dinero.

Recursos de Yoga, Anatomy of Hatha Yoga

Me estoy leyendo este libro que compré hace ya más de tres años en Nueva York:



Un libro completísimo donde se puede estudiar cómo el yoga puede sacar el máximo partido de los conocimientos científicos.



domingo, 26 de diciembre de 2010

Vídeo: Yoga para el año nuevo

YOGA PARA EL NUEVO AÑO


Comienza una nueva sección en el mono cuerdo, a partir de ahora intentaré publicar videos de yoga físico, con pequeñas rutinas que podéis intentar practicar en casa. Para los que no hayan hecho yoga en su vida ¡cuidadito!, y para los que ya lo hayan hecho es una forma estupenda de meter un poco de variedad en vuestra rutina diaria.


Empezamos con una pequeña serie ideal para quitarnos el turrón y comenzar el año nuevo con nuestros buenos propósitos. Cortesía de Tara Stiles:

Yo te bendigo

Al principio de Los Miserables hay toda una parte muy larga dedicada a describir la vida de un párroco o un obispo, ya no me acuerdo. Esta meticulosa descripción, aparte de que Victor Hugo fuera un poquito pesado, tenía un objetivo: dejar totalmente claro que la vida del cura era totalmente santa e intachable. ¿Por qué? Porque a continuación ocurre el suceso del robo y cuando el párroco ve al ladrón le dice "yo te bendigo", no al modo mecánico como hacen los curas habitualmente, sino con toda la fuerza de su voluntad y con toda la autoridad que da una vida íntegra. A mí ni se me había pasado por la cabeza que un bendición pudiera ser de tal calibre como una maldición, de tal forma que el que la recibe se siente "obligado".
¿Por qué si alguien nos maldice nos cabreamos y en cambio si alguien nos bendice apenas le damos importancia? Al fin y al cabo, la autoridad de las personas que lanzan maldiciones suele ser tan poca o menor que la de las que reparten bendiciones. No nos debería preocupar.
De hecho el poder de una maldición está más en la importancia que le damos que en su verdadero poder intrínseco, puesto que esas palabras se lanzan sin fuerza, sin que el que las diga lo haga con verdadera intención. Por eso se dice aquello de "lo ha dicho sin pensar", o "en realidad no quería decir lo que dijo". Pero puestos a retorcer las cosas, es más probable que uno que te maldice esté más en sintonía con lo que dice que uno que te bendice.
Sin embargo, como en la novela de Victor Hugo, una bendición puede ser implacable e ineludible y transformar para bien a una persona de por vida. El requisito, lo más difícil, es que quien la reparta esté en sintonía con ella, es decir que lleve una vida inmaculada y santa, de tal forma que no importe tanto si el que la recibe esté dispuesto o no a recibirla. Aunque hay quien dice que en realidad, las palabras y los pensamientos son como ondas de radio, y que nosotros somos como receptores y que solo podemos recibir aquello que sintonizamos, es decir que si nuestros pensamientos son de bondad, o amor, no podremos recibir, o no nos afectarán los pensamientos de maldad u odio. Estaremos sintonizando el canal de la bondad y por eso, como las radios que sólo pueden sintonizar un canal a la vez, sólo recibiremos pensamientos de bondad. Tal vez por eso, Victor Hugo se encarga de hacernos ver que en realidad el ladrón no era una persona mala y peligrosa tal como ponía en su pasaporte, y que sólo había robado anteriormente una hogaza de pan. Podemos usar eso a modo de escudo protector cuando alguien venga a molestarnos, porque de otra forma, si nos afectan sus palabras, es que estamos sintonizando con los mismos pensamientos del que nos ataca. "Nos estamos poniendo a su nivel". ¿Cuántas veces, cuando alguien intenta atacar a otra persona y no le valen argumentos, recurre al insulto? Lo hace porque así puede, con palabras que nos afecten personalmente, hacer que dejemos de pensar en cosas buenas, y que comencemos a pensar en cosas malas. En ese momento habremos perdido el escudo protector. Al "entrar al trapo", nos "sentimos heridos" por lo que otro dice aunque sea mentira.
De pequeño, yo era quisquilloso, me gustaba polemizar y lo que más me molestaba era cuando no me hacían caso y se ponían a silbar, o a no hacerme caso. En ese momento toda mi rabia se volvía contra mí mismo porque rebotaba en los escudos protectores de los demás.

Las palabras ganan o pierden fuerza en función de quén las dice. Recuerdo a una antigua compañera de trabajo muy simpática, que jamás alzaba la voz y que nunca decía una palabrota. Un día se enfadó tanto que soltó un breve "leñe" de indignación. Cualquier otra persona hubiese provocado la risa, sin embargo nos sonó mucho más terrible que todos los "me cago en su puta madre" del resto de los que solían maldecir.

Recuerdo también una antigua leyenda que decía que si estás sin hablar durante unos cuantos años, la primera cosa que formules en voz alta se cumplirá. La leyenda no aclara si es una especie de "magia" que materializa deseos, o si simplemente el que no ha abierto la boca durante años y, por tanto, no ha dicho una mentira en todo ese tiempo, se ve obligado a seguir sin decir una mentira por mucho tiempo más. En este último caso sería como la bendición de los miserables. El ladrón se ve obligado a aceptar la promesa de llevar una vida intachable los años que le quedan.
En cualquier caso, para los curiosos, tengo que decir que el voto de silencio, no sólo consiste en no hablar externamente, sino en no hablar internamente tampoco. En mantener a raya los pensamientos y los deseos inconvenientes. Valdría igual hablar poco pero siendo consciente de lo que se dice, lo cual, en estos tiempos de "hablar por hablar", donde el hablar la mayoría de las veces no es para un propósito, sino que la charla ociosa es un fin en sí mismo, se me antoja difícil.

Yo no llevo ni una vida santa ni intachable, pero por si acaso:

YO TE BENDIGO.






sábado, 25 de diciembre de 2010

¿y si sale bien?

Una persona a la que admiro mucho puso en su muro de Facebook la siguiente frase:
"El odio, la envidia y el rencor, son poderosos venenos que dañan el alma, enferman el cuerpo y amargan la vida”
Lo hizo con toda la buena intención del mundo, pensando en ayudar a las personas a desembarazarse de esos sentimientos negativos como el odio, la envidia y el rencor, y acoger sus contrarios, esto es, el amor, la generosidad, o empatía, y el perdón.
En un comentario a esta frase, yo le di la "vuelta", sustituyendo las palabras negativas por otras positivas:

"El amor, la generosidad y el perdón, son poderosos antídotos que alivian el alma, curan el cuerpo y endulzan la vida"

Es decir, lo mismo, pero con otras palabras.

¿LO MISMO?

¡NOOO!

Como decimos en casa a veces: Es igual pero no es lo mismo. Y no es lo mismo porque, aunque signifique más o menos lo mismo, a un nivel emocional no tiene nada que ver. Una vez que las palabras llegan a nuestro cerebro y su significado es analizado, o no, porque muchas veces oímos sin "escuchar" y las palabras llegan directamente a nuestro subconsciente, es decir, al sitio donde son procesadas las emociones, no es lo mismo que las emociones surjan de un sitio donde resuenan ecos de las palabras "odio" y "rencor", a otro donde resuenan las palabras "amor", "generosidad" o "perdón". No es lo mismo que uno fabrique pensamientos mientras tiene "odio" en la cabeza, a que tenga pensamientos con "amor", "generosidad" o "perdón" en la cabeza.

Esta persona, a la que yo considero un experto en el campo del Pensamiento Positivo, que es profesor, que da conferencias, y que nos anima con mensajes positivos y frases acerca de las leyes del pensamiento, el alma, y la sabiduría, como todo buen profesional, está acostumbrado a reconocer los "contrarios" para poder buscarles sus "antídotos", y a veces se le "cuelan bichos" entre las frases que deberían resonar de forma positiva.
Le pasa a todo el mundo. Recuerdo libros enteros acerca de la inteligencia emocional (muchos de los cuales surgieron a raíz del éxito del libro de Daniel Goleman), que no eran más que una serie de listas de palabras o "emociones" negativas descritas con multitud de sinónimos y luego sus correspondientes contrarios o emociones positivas. Si analizas las páginas y subrayas con un color las palabras negativas y con otro las palabras positivas, en seguida te das cuenta que suelen ser menos las palabras positivas. La naturaleza de nuestra cultura es tal que, por lo general, hay muchos más sinónimos de palabras que describen y matizan sentimientos negativos, que palabras para describir y matizar sentimientos positivos.
¿Qué preferirías, que en el banco te atendiera un señor con la palabra "odio" sonando en su cabeza, o con las palabras "simpatía" y "amabilidad" resonando como un eco en su cabeza?
Por eso es tan importante lo que escuchamos o vemos a lo largo del día. Y por eso es importante analizar de vez en cuando las letras de las canciones y darnos cuenta de si lo que escuchamos nos puede afectar de manera positiva o negativa. De hecho, si yo pudiera elegir la música que escucho en el trabajo no dejaría ni el 5% de las que tienen letra en español. Es tal la carga de negatividad, no tanto por el mensaje a simple vista, como por la carga emocional de las palabras que contienen, que se me hace muy difícil pensar que no hayan sido seleccionadas a propósito, y no tanto en el momento de la composición de los "artistas", lo cuales tienen la cabeza tan llena de pensamientos negativos que apenas pueden librarse de ellos, como en la selección por parte de las productoras, y de los que eligen la música para que sea emitida en los canales del hilo musical.

Las mismas cosas se pueden expresar de muchas maneras diferentes, y una canción de amor puede ser desde una alegre celebración por el éxito a un lamento por la pérdida, desde un llanto fúnebre a una fiesta alegre. ¿Cuántas de las baladas de amor son en realidad alegres? Yo diría que muy pocas. Estamos malinterpretando el amor y confundiéndolo con dolor cuando el amor es en sí un sentimiento de plenitud y alegría.

Es sencillo, si quieres acabar con el odio cultiva el amor. Si quieres quitarte de la cabeza la tristeza piensa en la alegría.
No sirve decir "tengo que dejar de pensar en el odio" porque en el mismo momento que lo nombras lo estás metiendo en tu cabeza, es la misma razón por la que decirse repetidamente "voy a dejar de fumar" no sirve, la única forma de quitarte el odio es sustituyéndolo por su contrario, es decir, el amor y decir "tengo que pensar en el amor" o  "estoy rodead@ de amor" o "hay mucho amor en mí". Y si quieres dejar el tabaco tal vez sea más útil construir frases como "voy a respirar siempre aire puro" o "sólo voy a meter en mis pulmones aire limpio" o "a partir de este momento voy a cuidar mi salud".

Una de las observaciones más lúcidas del documental El Secreto, es cuando alguien menciona que el "No a la guerra" lo único que hace es fomentarla. Porque igual habría costado decir "Sí a la Paz" y así toda la gente que participó en las manifestaciones se habría ido a la cama con la "Paz" resonando en sus cabezas.
Al contrario que en el documental El Secreto, yo no creo que baste decir una sola vez "Paz", para contrarrestar las mil repeticiones de la palabra "guerra". Por la misma razón los yoguis repiten los mantras cientos y miles de veces, no sólo una.

Es sospechoso que, si tal como dicen en el documental El Secreto, este "secreto" ya era conocido desde la antigüedad, y ha sido siempre conocido por los líderes que gobiernan, y por los que están en la cúspide de los partidos políticos y los medios de comunicación, que el eslogan de las marchas contra la guerra de Irak, fuese "No a la guerra" en vez de "Sí a la Paz".
Creo que fue Julio César el que dijo "Si quieres la Paz prepárate para la guerra", pero yo sé que si quieres la Paz, te tienes que preparar para la Paz.
"SI QUIERES LA PAZ PREPÁRATE PARA LA PAZ".
Y ya sabemos cómo acabó Julio César...

Los que organizaron las marchas manipularon a gente bienintencionada que acudió allí con esperanza de paz, la cual estuvo guiada por gente que no pretendía en absoluto alcanzar la Paz, sino ganar votos, y acabar con un gobierno. Poco tiempo después vimos que los soldados que fueron retirados de una guerra, se enviaron en mayor número a otra, esta vez, eso sí, se le llamó "guerra humanitaria". Lo cual es un contrasentido. Lo verdaderamente humanitario es la Paz.
Gandhi consiguió mucho más que otros sin empuñar jamás un arma, y basándose en sus ideas de Paz.

Y relacionado con el poder del pensamiento, si bien es cierto el poder del pensamiento positivo, no se debe menospreciar el poder del pensamiento negativo, que es lo que no nos cuentan en El Secreto, y es que este tipo de pensamiento se ha venido utilizando como arma por los gobiernos para inocularlo en su propia sociedad e infundir miedo, control y ansia de guerra. Ya que los que están en el poder sólo quieren mantenerlo, somos nosotros los que debemos cultivar nuestros propios pensamientos de valor, libertad, bondad y sed de paz. Sin embargo,  hay gente que no para de fracasar porque no hace más que prever su derrota, y jamás están preparados para el éxito, tanto es así, que cuando el éxito llega no son capaces de reconocerlo. Siempre están con el "¿y si sale mal?".

Aunque yo no creo que las ingenuidades de la New Age sean la panacea, ni creo que con decir "todo va bien" cuando las cosas van mal estas se solucionen. Sí creo que la actitud con la que afrontemos lo que nos "va", ya sea mal o bien, puede influir en hacernos sentir mejor o peor. Así que si quieres sentirte mejor, llega al trabajo con las palabras "simpatía" o "amabilidad" en la cabeza, y si eres tú quien va a ser atendido ve al lugar con las palabras "educación" y "paciencia", y con una sonrisa, porque, además, los sentimientos son contagiosos. Lo bueno de todo esto es que es gratis, cuesta lo mismo una palabra que otra, pero nos aporta más benecifios una palabra positiva.

 Hace unos días, conversando con una persona a la que quiero mucho, me decía ¿y si sale mal?, ella estaba evitando situaciones de compromiso en una relación "por si acaso", y tal vez perdiéndose lo mejor de la relación para no "sufrir", al tiempo que estaba anticipando el sufrimiento que no existía realmente, haciendolo real, materializando un sufrimiento irreal, en vez de gozar de la situación real, de experimentar la magia de una relación que empieza y que marcha bien. Mucha gente sabotea sus relaciones por miedo al sufrimiento, y no son capaces de disfrutar de lo bueno. Si lo que quieres de verdad es que las cosas vayan bien lo que tienes que hacer es preguntarte "¿y si sale bien?", e imaginar lo que harías si la relación fuese bien.

SI QUIERES EL ÉXITO PREPÁRATE PARA EL ÉXITO.

Mucho de lo que está aconteciendo en la actualidad se debe a una falta de previsión para el éxito, os pongo el ejemplo de una empresa de comercio: la empresa despide al 10% de su plantilla porque han anticipado un descenso de las ventas en ese mismo porcentaje, luego ven que sólo han bajado un 3% y respiran aliviados pensando que lo han hecho muy bien, al fin y al cabo, han aumentado la "productividad". Y yo me pregunto ¿no será ese descenso un simple reflejo de que esa plantilla ya no da más de sí? ¿no podrían haber vendido más si se hubiese mantenido la plantilla? ¿Acaso no habrían podido atender a más gente en aquellos momentos puntuales de mayor afluencia de público teniendo más personal? ¿y no podrían haber aprovechado para atender "mejor" y así beneficiarse de unos clientes mejor atendidos? ¿Y acaso no tendrían mejor preparada la empresa, mejor colocadas las tiendas, teniendo a la gente que tenían para prepararla, en vez de echarla a la calle? Lo de la crisis ha sido en gran medida una profecía autocumplida de un fracaso anticipado. De hecho, las empresas de comercio que van a salir mejor paradas serán las que en esta época o tengan o suficientes reservas para "aguantar" porque son muy grandes, o el coraje suficiente para aumentar sus plantillas y su número de tiendas, para recoger los restos de mercado que dejen las que no puedan atender suficientemente bien a sus clientes por falta de plantilla, o porque hayan cerrado. Es un ejemplo de lo que es "Prepararse para el éxito".
Yo, disfrutando...

Esta semana una de las cosas que puedes hacer por ti es salir de casa con una sonrisa, con la palabra "alegría" en la cabeza, y pensando ¿Y SI SALE BIEN?

jueves, 23 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

En Septiembre abrí este Blog para compartir mis experiencias con el Yoga y reflexionar sobre la Consciencia. Ahora que acaba el año comparto con vosotros mis deseos y planes para El Mono Cuerdo en 2011:

1. Postear con más regularidad.
2. Aparte de seguir con mis reflexiones y pequeños artículos, tal vez incluir nuevas secciones. Se me ocurren, fotos, vídeos, historias etc...
3. Extender mis reflexiones al campo del Desarrollo Personal.

Y nada más que desearos una feliz navidad y un próspero año nuevo porque OS LO MERECÉIS, NOS LO MERECEMOS.