Me pregunta una amiga si el yoga es difícil porque ella tiene muy poca paciencia, Y yo le he respondido que el yoga es fácil pero que requiere mucha paciencia.
Hace poco, leyendo un libro de Anatomía y yoga, encontré perlas como ésta (la traducción libre es mía): el asunto más importante de Hatha Yoga no es la flexibilidad o la habilidad para hacer posturas difíciles, sino la "atención" del cuerpo y la mente.
La clave no es hacer la postura más difícil del mundo porque sin atención no es yoga. Y viceversa, la postura más fácil, hecha con plena atención es yoga.
En mi caso, el tipo de yoga que practico, es una especie de yoga derivado del Hatha Yoga y lo que podríamos denominar Patanjali Yoga, o yoga clásico, adaptada a los tiempos modernos y al mundo occidental por Swami Sivananda, más tarde por Swami Vishnu Devananda, y por último por mi profesor Santiago Pazhin. A este yoga le he ido incorporando ejercicios que he recopilado de libros y videos y que he experimentado conmigo mismo a lo largo de más de veinte años. Sin embargo no es un yoga propio, o exclusivo al que le pueda dar un nombre concreto y patentar.
Hemos pasado de un yoga casi universal, milenario y gratuito. A miles de costosos yogas patentados con nombre y apellidos.
En mi caso no voy a renegar del Sivananda Yoga o del yoga terapéutico del CEYSI, sería de desagradecidos. Al fin y al cabo los títulos que tengo y que alguna vez colgaré de la pared ostentan el sello del CEYSI. Sin embargo, al margen del derecho a cobrar lo que le dé la gana a Iyengar por un yoga al que le ha dedicado toda su vida. También el Iyengar yoga bebe de fuentes comunes y tiene raíces comunes con otros yogas. Iyengar también tuvo su maestro, y otros alumnos del mismo maestro impartieron clases sin cobrar.
Los problemas que surgen son cuando esto se empieza a multiplicar de manera exponencial y cualquier profesor de yoga recién salido de una escuela patenta una mínima variación de yoga como suya. Ello lleva a una confusión tal que una persona interesada en comenzar con el yoga se sienta desanimada. En la película Enlighten Up, una persona se pasa 6 meses visitando gimnasios, centros y escuelas de yoga de medio mundo. Y al final de todo no le queda claro lo que es el yoga.
De cualquier forma, el yoga terapéutico CEYSI, se basa en adaptar el yoga a la capacidad de cada alumno, a su edad, a sus problemas de salud etc. En este tipo de yoga, no sólo se practican posturas, sino que hay "preposturas" que practican los alumnos de menor capacidad. Aquí tenéis el enlace a la web del CEYSI (Cento Escuela de Yoga y Salud Integral):
En este tipo de yoga se "facilitan" las posturas para que los alumnos que no pueden practicar las posturas más difíciles se beneficien igualmente de practicar estiramientos más suaves.
La consecuencia positiva es que todo el mundo puede practicar yoga. La consecuencia no tan positiva es que requiere tiempo y paciencia. La consecuencia "SUPERPOSITIVA", es que se reduce el riesgo de lesiones.
Así, en resumen, el yoga es fácil pero requiere tiempo, regularidad y paciencia. Lo menos fácil del yoga es prestar la atención necesaria en cada postura, o cada ejercicio. Uno de los frutos más jugosos del yoga es la adquisición de la paciencia.

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