lunes, 27 de septiembre de 2010

El medio es el mensaje

   (El medio es el mensaje es una frase que hizo célebre a su autor Marshall McLuhan, uno de los fundadores de los estudios sobre los medios)
   A mí se me escapan los motivos de por qué una canción llega al número 1 de las listas de ventas y otra no. O una película revienta la taquilla y otra no. Quiero decir que conozco el mecanismo de cómo llegan a serlo, de cómo se dan prioridad a algunos temas sobre otros o a algunos artistas sobre otros, pero ni sé quién se esconde detrás de ello, ni conozco la agenda final, ni me importa.
   Veamos cómo llega una canción al número uno. Primero, en un despacho de una multinacional se decide qué artista y con qué canción va a llegar al número 1. No importa lo mala que sea la canción o el grupo, puesto que desde que llega su primera versión hasta que sale por la televisión en forma de videoclip sufre una serie de transformaciones que la convierten en irreconocible, desde los primeros arreglos hasta los retoques de producción y masterización (la palabra viene de master o sea "maestro" con todas las connotaciones de rito que eso pueda tener).

Un claro ejemplo de que no importa lo buena o lo mala que sea una canción para que se haga famosa.

   Me contaron el caso de un cantante español que allá por lo años sesenta iba a la discográfica, Belter o alguna similar, y decía "he compuesto una canción" y silbaba, y ahí tenías a los arreglistas intentando reproducir en el piano a todo trapo lo que el "autor" silbaba. Luego lo pasaban a papel en un pentagrama, después un letrista componía unos versos que casaran con la música, a continuación le añadían la orquestación, más tarde se grababa con orquesta, y al final el cantante ponía la voz. Ese tío se ha estado forrando durante años como "único" autor, con los derechos de las canciones que  "supuestamente" ha compuesto. Y ha estado cobrando del canon que pagamos todos cada vez que compramos un cd virgen, (canon promovido por asociaciones como SGAE o PROMUSICAE) aunque lo usemos para grabar cualquier cosa que no sean sus canciones. Por ejemplo, para grabar nuestras propias canciones, o las fotos de la comunión de nuestros sobrinos. Porque claro, ¿cómo calculan a qué autor y en qué porcentaje va el dinero del canon?, por el número de emisiones en radio y televisión, y por el número estimado de ventas.
   En primer lugar, la inmensa mayoría de las canciones que oyes en la radio pertenecen a artistas que tienen contratos con casas discográficas que forman parte de multinacionales. Las que operan en España son 3 ó 4, no más. Que una canción llegue al número 1 de una lista como la de los 40 Principales se decide en los despachos de la multinacional y depende del dinero que esa multinacional le pague a la cadena de radio, y será la que genere más derechos. Ahora bien, como cualquiera que esté en el mundillo sabe eso, se establecieron otro tipo de listas, como las de ventas, para que esto pareciera un poco más creíble y más "limpio". Para tenerlas igualmente controladas, la AFYVE (Asociación fonográfica y videográfica española), ahora llamada PROMUSICAE (Productores de música de España) que actualmente se dedica, entre otras cosas, a presionar al gobierno para que implante leyes que persigan a los ciudadanos que comparten información a través del ordenador, creó su propia lista y, al mismo tiempo, con la excusa de hacerla más transparente publicó una relación de lugares donde se iba a realizar el recuento de ventas. El mensaje era claro: SI QUIERES SER EL NÚMERO UNO, LO ÚNICO QUE TIENES QUE HACER ES COMPRAR UNOS CUANTOS CDS EN UNOS POCOS SITIOS, y además te doy la lista. A  mediados de los años 80 en pleno auge de ventas de LPs de vinilo, y cuando los Cds empezaban a despuntar pero aún no eran pirateados, es decir, cuando estabas obligado sí o sí, a comprarte un carísimo disco con 20 canciones de las que sólo conocías una o dos por la radio, la lista de establecimientos incluía básicamente sólo unos pocos locales en capitales, nada de pueblos y ni siquiera medianas ciudades. Ciudades como Málaga tenían sólo un local adscrito. Es decir, te bastaba con comprar una docena de discos en una tienda para ponerte el número 1 en toda una provincia de las más habitadas. Por supuesto, esto se hacía a nivel de toda España. Recuerdo un verano que estuve trabajando en una discoteca y había un tío que pasaba por allí a vender discos, y además de vender las típicas novedades para discoteca, o regalar singles promocionales en los que ponía escrito "promocional", o "prohibida su venta", también tenía el maletero lleno de Cds, de cierto cantante comprados a precio normal en cierto establecimiento de Madrid. A él le daban xxxxx pesetas para ir a una tienda determinada y decir: "Dame 20 ejemplares de tal disco de tal cantante o tal grupo", pongamos por ejemplo Luis Miguel, o Mecano. Por si acaso, y por si no estuviera todo atado y bien atado, semanas antes, incluso meses antes pagan el hilo musical para que los establecimientos (incluso las consultas de los dentistas) se empiecen a llenar con canciones antiguas del mismo grupo o cantante, el cual a lo mejor no oirías en tu vida si tuvieras la oportunidad de elegir, y se estrena en los espacios de más audiencia el videoclip, toda una completa programación neurolingüística (PNL). Por cierto, ¿os habéis preguntado por qué a la parrilla de espacios audiovisuales de la televisión se le llama "programación"?
   Estamos escuchando a la fuerza música que probablemente no escucharíamos si nos dieran la oportunidad de elegir, y estamos pagando un canon que va a parar en gran medida, no precisamente a aquellos cuyos discos compramos, sino a artistas que no elegimos escuchar.
   Me hizo mucha gracia ver a María Jiménez, una "artista" en horas bajas, que saca más dinero por salir en la prensa rosa que por la música, subida a una apisonadora aplastando los Cds incautados a los manteros, ¿es que nadie le dijo que entre los 10.000 Cds piratas no había ni uno solo suyo? Claro, como los Cds piratas no entran en las manipuladas listas de ventas, todavía no se han enterado de que sus discos no se venden, y que la culpa de que no se vendan no son los manteros. La gente no se los compraría ni a los manteros. Yo, desde luego, no desperdiciaría un Cd virgen para grabar un disco de María Jiménez ni harto de vino, a la cual respeto musicalmente y creo que tuvo mejores momentos, pero yo tengo otros gustos musicales, qué se le va a hacer.
   Conclusión: Ni las listas de la radio, ni siquiera las supuestas listas de ventas, son fiables, y ni mucho menos son indicativas de la comercialidad de un producto. Meses antes, ya han decidido en un despacho qué disco va a comprar la mayoría de la gente, es decir, la música que va a escuchar y los mensajes en forma de letra o con mensajes subliminales que les van a entrar por los ojos y los oídos. Esto funciona por reparto de turnos, un par de semanas un grupo que pertenece a una multinacional, otro par de semanas otro grupo que pertenece a otra. Al fin y al cabo, lo que menos les interesa a las multinacionales es entrar en guerra unas con otras, máxime cuando comparten accionistas, es decir, propietarios. La misma razón por la que, por ejemplo, se retrasan estrenos de películas: para no coincidir unos con otros.
   Pero, un momento, si las multinacionales tienen casi la exclusiva del mercado de discos, y lo tienen repartido ¿por qué estarían interesadas en que compres un determinado disco y no otro de su misma compañía si el dinero que van a ganar es el mismo?
   Cosas del marketing especializado, no siempre interesa o no siempre se puede llegar a todo el mundo con un mismo producto. Para llegar a todo el mundo las compañías tienen "nichos", con sellos especializados en cierto tipo de lo que ellos llaman "targets", que se corresponden con ciertos segmentos de población (target, es la palabra inglesa para nuestra palabra diana, es aquello a donde van a parar las flechas y las balas en un campo de tiro, y tú y yo somos targets), en fin, que con el mercado bien repartido, la elección de una canción concreta sería un tema menor a no ser que exista otro motivo mucho más oculto, como por ejemplo, llevar un mensaje a un segmento concreto de población. El mensaje, ya sea visual, ya sea auditivo, ya sea combinado, irá en una canción concreta. ¿Y por qué, entonces, estarían las multinacionales de música interesadas en transmitir ciertos mensajes a cierto tipo de población y no a otra? Porque no son más que instrumentos de propaganda al servicio de otro tipo de organizaciones. Las discográficas están integradas en corporaciones más amplias de medios de comunicación. Es decir, pertenecen a conglomerados que agrupan cadenas de televisión, estudios de cine, periódicos y revistas, portales de internet, y entre sus dueños hay propietarios de fábricas de cualquier cosa ya sea alimentos u armas.

Una sola multinacional (Viacom) cotrola todos estos medios. (Y alguno más)


   Ahora bien, ya conoces que en realidad no querías comprarte aquel disco que te has comprado, has visto el videoclip que han emitido en la tele y que en realidad no querías ver, y has pagado un canon que va a un artista que ni siquiera te gusta. ¿Qué lo hace tan peligroso? Al fin y al cabo somos lo bastante inteligentes como para que si una canción emite un mensaje como "eh, niñas de trece o catorce años, follad como locas en orgías con otros chicos y chicas, ya sea en grupos, o por parejas de tu mismo o del otro sexo", nos escandalicemos. ¿O no? No, al menos, si ese mensaje está oculto. El más claro ejemplo, por lo burdo, es la canción IF YOU SEEK AMY (que en español se pronuncia ifyusikeymi) de Britney Spears, lo cual se pronuncia casi igual que: F.,U.,C.,K., ME deletreándolo, (sonaría efyusikeymi en español, como se ve el juego de palabras no da para más) y que lejos de significar como parece a simple vista "Si buscas a Amy" significa "Folladme". Curiosamente este tipo de mensajes llegan antes a las chicas americanas que a sus padres porque son ellas las que están acostumbradas a deletrear consignas en los grupos de animadoras de los institutos, y porque además les llegan a través de los canales y sellos dedicados especialmente para ellas, de ahí la segmentación del mercado. No se trata de hacer una canción que sólo interese a los jóvenes, y que a los mayores no, porque a la discográfica no le interese vender más discos, sino que a la discográfica lo que no le interesa es que los padres se enteren de lo que escuchan sus hijas.
En España, de la misma forma que la mayoría de los padres no se manejan en las redes sociales tan bien como sus hijos, son los adolescentes los que tienen mucho mejor nivel de inglés que sus padres. De hecho, para cuando los padres se dan cuenta de lo que está escuchando su hija, si es que alguna vez se enteran de lo que significa, ésta ya se habrá aburrido de haberla escuchado cientos de veces por los auriculares del ipod y estará metida en otras cosas.

"Curiosamente" se ha sustituido You por U para todavía parecerse más al deletreo de la palabra F.,U.,C.,K.,
   Conociendo bien el significado oculto (pero a simple vista), se empiezan a desvelar también las imágenes del videoclip, porque, ¿qué hacen un montón de jóvenes sentados en una especie de sofá redondo, mientras la letra parece decir "amadme, odiadme, todos los chicos y todas las chicas están mendigando por si buscáis a Amy" lo cual no parece tener mucho sentido.

El sentido de las imágenes se aclara cuando por fin te enteras de que la letra lo que en realidad dice es "Amadme, odiadme, decid lo que queráis de mí porque todos los chicos y todas las chicas se mueren por follarme". Es decir: "Deseadme, y los que no, tenedme envidia porque gracias a que follo con todo el mundo soy la niña más popular del instituto". A todo esto, la canción comienza con un "infantil" lalalá que recuerda a las niñas de los cuentos.

Ahora veamos:
 
Por el tipo de música (pop para adolescentes) y la artista elegida, el target parece ser las niñas adolescentes y preadolescentes de raza blanca. Como target secundario el resto de adolescentes, aunque en realidad otros sellos y otros artistas serán el medio que lleve el mismo mensaje u otro igual de destructivo a las adolescentes de raza negra.
Mensaje: Soy la chica más popular del instituto porque todos quieren follar conmigo.
 
Medio: Música, Video, Britney Spears (el hecho de que la canción sea cantada por Britney Spears ya es un indicativo de cómo Medio y Mensaje se confunden, puesto que es la misma persona que no dudó en darse un morreo en público con Madonna)
 
O sea, el Medio, Britney Spears, la chica que no duda en besarse en público tanto con chicos como con chicas, transmite el Mensaje de que lo más guay es hacérselo con todos los chicos y todas las chicas. (literalmente)
 
¿Motivos?: Ni idea, tal vez promocionar la promiscuidad entre los adolescentes, promocionar la normalidad y frecuencia de la homosexualidad entre esos mismos adolescentes, aumentar las ventas de un disco apelando a los instintos más animales de la gente (es decir, sexo, miedo, comida...), otros motivos empiezan a entrar dentro del terreno del ocultismo y en el que no me quiero meter por no tener mucha idea (desvariando: bajar la frecuencia de la energía de las personas, sintonizándolas con sus chakras más bajos por medio de pensamientos e ideas que despiertan en ellos los sentimientos más arcaicos desde el punto de vista evolutivo, es decir, violencia y sexo, y así mantenerlos atados a niveles bajos de evolución y evitar que la raza humana alcance niveles superiores de consciencia)

   Una de las cosas que mencioné en una entrada anterior es que todo lo que entra al cuerpo, ya sea comida o no, afecta a la mente. (Y al alma, si es que crees en el alma). Por tanto, esos mensajes que están escogiendo para bombardearnos con ellos desde las corporaciones, afectan a nuestras mentes.

Sacad vuestras propias conclusiones.

Postdata:  ¿Tiene algo que ver la proliferación de conflictos lingüísticos en ciertas regiones de España, y su posterior resolución con la promoción del inglés como lengua de enseñanza en los colegios, con facilitar que ciertos mensajes lleguen más fácilmente a nuestros niños y adolescentes?
¿Sabías que "Poker face", el título de la canción de Lady Gaga y que aparentemente significa "cara de poker", suena igual que "Poke her face" que significa en argot "fóllate su cara" como, por ejemplo, en la frase: Did you poke that girl you met at the club? ¿Te tiraste a esa chica que conociste en el club?
¿Será casualidad que una cantante hasta entonces desconocida llegara al número uno de las listas de medio mundo con una canción titulada: I kissed a girl cuya letra dice I kissed a girl and I liked it o sea He besado a una chica y me ha gustado?

Katy Perry, que suele lucir estampados infantiles de Disney, o hacer videos llenos de golosinas, peluches, y florecitas, es decir, parafernalia infantil, no parece ir vestida como para un público infantil. Ya fue censurada en Barrio Sésamo por ese motivo.

Y que en la portada de uno de sus discos aparezca ella con las letras debajo One of the boys o sea Uno de los chicos.

No me voy a detener a analizar los videos de los cantantes famosos, hay en internet docenas de sitios que ya lo hacen y muy bien. RECUERDA: has pagado por un disco que no querías comprar, has escuchado a la fuerza canciones que no querías oír, has pagado un impuesto a un artista que ni siquiera es el mismo que ha hecho el disco que has comprado y encima, la letra que has cantado no quiere decir ni de lejos lo que pensabas que decía.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Violencia de género: ¿Está siendo promocionada?

   Hace unos años se instauró un ministerio dedicado exclusivamente a la igualdad y se aprobó una ley contra la violencia de género. Unos pocos años después hemos visto que las cifras de muertes entre mujeres por violencia de género no han disminuído (oscilan alrededor de 70 muertes anuales, aunque este año va camino de ser superior) y que la de hombres ha aumentado (ni si quiera se contabilizan por el Ministerio de Igualdad, aunque las últimas cifras indican que aumentan año tras año). Además hay un aumento dramático de los suicidios entre los hombres.
   Una de las claves que argumentan los medios para no publicar noticias sobre suicidios es que pueden producir un efecto "imitación" y causar más víctimas, ¡justo lo contrario de lo que se hace con las muertes por violencia de género!. ¿Es que quieren que aumenten?. Por cierto, las muertes por suicidio en España son más que las muertes por violencia de género y por accidentes de tráfico juntas, pero no parecen llamar la atención, siendo, como son, una auténtica catástrofe. Es como si cada año un pueblo entero se suicidara. Desde hace unos años las cifras de suicidio se esconden entre la estadística general de causas de fallecimiento. Buscando un poco he encontrado la última cifra que da el Instituto Nacional de Estadística, de 2008: 3457 muertes. De las cuales 2676 varones y 781 mujeres. ¿Hará algo el Ministerio de Igualdad con estas cifras?

   Sin embargo, el asunto que me ha motivado a escribir esta entrada es rebuscar entre las posibles causas de por qué no han disminuido las muertes por violencia de género. Ya hemos visto que a la violencia de género se le da amplia cobertura. ¿Es posible que también esté siendo promocionada? Aparte de programas de televisión con títulos como La Batalla de los Sexos. Existe una proliferación en el cine de violencia en general y violencia entre sexos en particular.
Seven of Nine de Star Trek
   Entre las muchas cosas que le he escuchado decir al lúcido Lenor Honor, está la de The Male vs. Female War Imprint Program, que sugiere la idea de que hay en marcha "una implementación en la mente de las personas, de la Guerra entre Hombres y Mujeres como algo inevitable, omnipresente y ¡hasta deseable y atractivo!, promocionada por los grandes medios y en concreto por las productoras de Hollywood y las grandes cadenas de televisión".
   Lenor Honor acompañaba uno de sus documentales con unas imágenes de Star Trek  en la que se veía a una de las protagonistas (Seven of Nine) luchando contra un fuerte hombre dentro de un "ring".

   Este verano he visto tres películas en el cine. Últimamente no veo muchas películas y menos en el cine. Suelo dejar para la pantalla grande las que echan en 3D y las que por sus efectos y espectacularidad  merezca la pena ver con mejor calidad que en la pantalla de mi televisor. No soy muy selectivo con lo que veo, me rijo por las cifras de taquilla y aprovecho las vacaciones para ello.
   Cuando vi la primera película, Eclipse de la Saga Crepúsculo y vi la escena en la que los vampiros se enfrentaban todos por parejas, me recordó lo que decía Lenon. Hombres y mujeres (perdón, vampiros contra vampiras) peleando entre sí. Veías a Alice, de aspecto delicado y su novio Jasper luchando, y momentos después se daban un beso. También, en esa misma película, la protagonista, Bella, una muchachita frágil le da un tortazo a Jacob, un chicarrón de casi dos metros de alto, y al final de la película acaba besándole.

   Pensé dos cosas, una, "no puede ser casualidad" y dos, parece que Lenon Honor tenía razón.

   La siguiente película que vi fue Shrek: felices para siempre. Esta vez la película no era para adolescentes sino para niños, y pensaba que vería otra cosa. No obstante, en esa película, con la misma excusa, una especie de entrenamiento para saber si estaban preparados para luchar, se enfrentan Fiona y Shrek a mamporro limpio, ni qué decir tiene que acaban "Felices para Siempre".

   Ya en casa, aunque tengo que decir que estuvo en cartelera en el mismo cine y durante la misma semana que las otras dos, me vi una tercera película, Noche y Día, mala traducción del juego de palabras "Knight and Day" o sea "Caballero y Día". En ella, con la mismísima excusa de las dos anteriores, Cameron Díaz y Tom Cruise se dan unas hostias en la playa y acaban a besos.
En las películas de Hollywood para este año, la consigna parece haber sido, "muestra violencia de género...
... y hazles creer que siempre traerá un final feliz".

   Por supuesto, NO PUEDE SER CASUALIDAD.
   Cualquier adolescente acabará, a fuerza de repeticiones, con la siguiente idea metida en la cabeza: según Hollywood es normal que los miembros de una pareja se maltraten con extrema violencia física durante los preliminares de un romance feliz.
   Antaño se decía "los que se pelean se quieren", con una salvedad, antaño también existía la idea de que no estaba bien pegar a las mujeres, de que no eras un verdadero hombre si lo hacías. Ahora parece hasta machista u homófobo decir eso. Parece que los hombres hubieran abdicado de su tradicional función de proteger a las mujeres y a los niños, porque es políticamente incorrecto pensar que las mujeres necesitan ser protegidas por los hombres.
  No volví al cine hasta que sacaron otra película en 3D que me llamara lo suficiente la atención como para gastarme el dinero, y fui a ver Resident Evil: Ultratumba. Ahora sí que no había excusa, sabía que iba a ver a una chica delgadita descuartizando a cualquiera, generalmente hombres.
   Y por último me acabo de ver en casa Airbender, donde un niño ayudado por una jovencita sale ileso y victorioso de los ataques de docenas de guerreros.

  
   No he visto más películas. Cada vez veo menos y, a este paso, dejaré de ir al cine.

   Dos apuntes. Primero, no me cabe duda de que la violencia de género está siendo promocionada. Mientras que se censuran muchas películas por su contenido sexual, sobretodo en los Estados Unidos, y hasta el Ministerio de Sanidad español no censura pero sí "recomienda" que no se promocione el uso del tabaco en las series de televisión, parece que hay manga ancha con la violencia, sea de género o no, mientras la lucha presentada en la pantalla no dé como claro vencedor a los hombres frente a las mujeres. o directamente sean chicas aplastando a hombretones, pero, y aquí viene el segundo apunte: No importa si el cántaro da en la piedra o la piedra da en el cántaro, es siempre el cántaro el que se rompe. Es decir, no importa quien empiece la batalla, es siempre la parte más débil la que pierde. El problema no está en quién es el débil o quién el fuerte, el problema está en por qué se empiezan tantas batallas. Y tal vez, viendo que en el cine se muestran batallas que siempre acaban bien, donde los buenos, o los aparentemente débiles ganan siempre a los guerreros fuertemente armados, estamos haciendo un flaco favor, y alentando batallas que siempre perderemos.
   Postdata: ¿Por qué películas como Avatar, o La Guerra de Las Galaxias, son películas criminales? Porque infunden la falsa idea de que el débil gane al fuerte es posible y hasta probable, que con flechas y piedras se puede derrotar a un ejército con armas nucleares, que basta tener la razón para ganar una guerra, porque convencen a la gente para meterse en batallas que no pueden ser sino perdidas. Porque animan a la gente a convertirse en terroristas que no serán sino suicidas. Porque hipnotizan a la gente y les hacen soñar que en la próxima pelea ellos serán los vencedores en vez de las víctimas.

   Lo mejor es que no haya próxima pelea. Lo mejor es que no haya ninguna.

   La próxima vez que quieras ir al cine piensa que es probable que lo que vayas a ver sea un pedacito de una gran campaña mundial que promueve la violencia de género.

Postdata 2: Qué casualidad que el salvador de un pacífico planeta virgen sea ¡un soldado americano!

   Ahora, piensa en una acción simple, barata y positiva, para tu vida, que puedas hacer en los próximos días: ahorrarte el dinero de la entrada del cine.

martes, 21 de septiembre de 2010

Vegetarianismo: la "razón" humanitaria

   Alegan los vegetarianistas (empleo el "palabro" aposta) que si todos fuéramos vegetarianos se acabaría con el hambre en el mundo, o al menos se paliaría. Y digo yo que eso podría ser verdad, si la causa del hambre en el mundo fuera la escasez de alimentos pero, como en los últimos años los países ricos han tirado tanta comida a la basura, ya sea cárnica o vegetal, y que incluso han pagado a los agricultores y ganaderos para que dejen de producir y que no hubiera una sobreabundancia que echara por tierra los precios de los alimentos y dejaran de forrarse cuatro multinacionales. Pienso que a lo mejor no faltan, sino que están mal repartidos. Y que además no llegan a ciertos sitios donde, casualidades de la vida, hay guerras. Como en el Chad o Sudán.

   Según el Programa Mundial de Alimentos de la ONU hay en 2010 más de 900 millones de personas con hambre (lo cual no quiere decir que se mueran de hambre, porque no todas se mueren, y las que lo hacen se mueren de lo que llaman "enfermedades relacionadas con" el hambre, muchas de las cuales se hallan  asociadas a la pobreza, la falta de agua potable, de hospitales cercanos y la falta de higiene, en resumen, que son multifactoriales), aún así esta cifra es inferior a la de 2009. Dos tercios de esas personas viven en sólo siete países (Bangladesh, China, Congo, Etiopía, India, Indonesia y Pakistán), es decir, la mayoría son también los más poblados, estadísticamente, la situación es catastrófica no tanto en países como la India sino en países como el Congo y Etiopía. En muchos casos el hambre está causada como consecuencia de catástrofes naturales puntuales como terremotos (el año pasado en China o Haití) o inundaciones (este mismo año en Pakistán), donde estos fenómenos causan muchas más muertes que en países como Japón, Estados Unidos o Chile.
   Por cierto ¿China? ¿Estamos hablando del mismo gigante asiático que acaba de organizar unos fastuosos juegos olímpicos y una exposición mundial? Sí, el mismo. El mismo que se declara comunista. El mismo que planta rascacielos como si fueran patatas, envía naves al espacio y tiene armas nucleares.
   El mayor porcentaje de población con hambre se da en las zonas del Sahel, esto es, Etiopía, Chad, Sudán...
   Las causas principales del hambre son en estos países la prolongada sequía (que impide plantar y cosechar cereales, o sea vegetales) y los conflictos bélicos (conflictos que, lamento decirlo, se enquistan y eternizan allá donde la ONU planta sus campamentos, y que tienen causas geopolíticas, económicas, estratégicas, étnicas y religiosas)
En resumen:
Las causas del hambre en el mundo son los elevados precios de los alimentos, los conflictos bélicos y la falta de recursos ante las catástrofes naturales.
   En los países desarrollados, los últimos años ha habido buenas cosechas de cereales, lo cual ha bajado el precio de los alimentos, pero no lo bastante como para que los países pobres puedan pagarlos. Los políticos se han encargado de gastarse el dinero que pagamos con los impuestos, para pagar a los agricultores, ¡para que no produzcan alimentos! y así no bajen los precios. Según los políticos el problema no es la escasez de alimentos, sino su abundancia, y en cualquier caso ellos nunca tendrán la culpa, te la echarán siempre a ti.   Y ahí es donde entran en acción las multinacionales de la propaganda mal llamadas ONGs (Organizaciones No Gubernamentales), la cuales están mayoritariamente subvencionadas por los propios gobiernos.
Y resulta que según estas ONGs la causa del hambre es que comes carne en vez de verdura, o que vas en coche al trabajo en vez de ir caminando. Y no que los países desarrollados imponen aranceles a las importaciones procedentes de países africanos para proteger la agricultura local, dando como resultado que los agricultores africanos no pueden vender sus productos en Europa, América o Japón.
   Piensa que por un lado nos quitan dinero para pagar a los agricultores europeos que van en cabinas con aire acondicionado para no producir y mantener los precios altos y que no se quejen, por otro lado estamos pagando unos precios más altos que no lo serían tanto si no se subsidiara el abandono de cultivos o se pudieran comprar productos africanos sin aranceles, al mismo tiempo les cobran dinero a los pobres agricultores africanos por vender en el mundo desarrollado, y luego nos vuelven a pedir dinero para dárselo a esos pobres agricultores africanos que, por supuesto, se mueren miserablemente de hambre ya que no pueden vender sus productos aquí porque están muy caros porque los hemos frito a impuestos. Resumen: nos roban por todas partes y encima dicen que la culpa es nuestra.

Mientras que en los países desarrollados la agricultura industrial ha permitido erradicar el hambre...

...En los países en vías de desarrollo siguen con la agricultura de subsistencia. Agricultura que seguirá así mientras no haya incentivos para producir mejor y con excedentes porque no pueden vender esos excedentes a países desarrollados debido a los aranceles.
   Maldades aparte, dudo yo que el hambre se acabara si todos fuéramos vegetarianos y no se acabaran al mismo tiempo las inundaciones, los terremotos, las guerras, y la codicia de los políticos.
   Esgrimen además otras razones de eficacia, ecología o economía, como que una hectárea de terreno produce mucho más en vegetales directamente que si nos dedicamos a darle esos vegetales a los herbívoros para producir carne. Y es verdad. Sobretodo porque esa hectárea produce tantos vegetales gracias a los abonos químicos y pesticidas que tanto denostan los ecologistas que defienden esta opción. Me hace gracia que cuando se dan las cifras de lo mucho que produce una cantidad de terreno en vegetales siempre se da la del cultivo intensivo, bien regado, bien abonado, con plagicidas y pesticidas, y sin granizo de por medio. Y que luego esas mismas personas no sólo te digan que debes comer vegetariano sino además orgánico y ecológico (es decir, sin abonos químicos, o sin insecticidas). Por cierto, los pesticidas no matan "pestes", matan animales. Y si los pesticidas no mataran animales (roedores, insectos...), o si el grano no se recogiera con modernas cosechadoras que también matan perdices por ejemplo, no habría en la Tierra terrenos cultivables suficientes para alimentar, ni con vegetales, ni con carne a los miles de millones de personas que la habitan. Así que, o matamos animales, o matamos personas, solución ésta que parece ser la preferida por el activismo ecologista y las "élites" mundiales. Yo, de momento, prefiero no matar personas mientras podamos producir suficientes alimentos.

lunes, 20 de septiembre de 2010

¿Razones para ser vegetariano? Encuesta

   No soy vegetariano estricto y no estoy seguro de si me gustaría serlo. Como poca carne. En casa, la comida que preparo no la lleva, pero no rechazo la comida que me ofrecen, lleve carne o pescado.
   En una página web vi una encuesta donde la gente ha dado sus razones para ser vegetariano, y el resultado es éste:
  • Salud 32%
  • Por la presencia de aditivos y hormonas en los productos cárnicos 15%
  • No me gusta el sabor de la carne 13%
  • Quiero a los animales 11%
  • Derechos animales 10%
  • Razones religiosas 6%
  • Preocupación por el planeta 4%
  • Para perder peso 3%
  • Para reducir el hambre a nivel global 1%
   De todas, ya lo dije en una entrada anterior, la única que me parece irrefutable, es la de "No me gusta el sabor de la carne". ¿Por qué? Porque es subjetiva y personal. Porque si a alguien no le gusta el sabor de la carne, no le vas a obligar a comerla y, al mismo tiempo, es una razón que sólo vale para uno mismo.
   De hecho, todas las razones son válidas para "explicar" por qué uno mismo es vegetariano, pero dudo que alguna sirva para convencer a otra persona de que lo sea. Por ejemplo, si te dan una cita de la Biblia para demostrarte que a Dios no le gusta que comas carne, ¿qué pasa entonces con los ateos, o los musulmanes? ¿Y si te citan el Corán? ¿O qué pasa cuando ves otro pasaje diferente de la biblia y ves que se ponían morados a pescado en las bodas, o que mataban corderos para ofrecerlos en sacrificio?


   Sobretodo me gusta la libertad. Y no quiero que me obliguen, ya sea directa, o indirectamente. Y mucho menos con razones falsas.
      Que quede claro que ser vegetariano me parece una OPCIÓN válida y recomendable para la mayoría de las personas. Pero no debería dejar de ser una opción y convertirse en una obligación. En el momento en que lo "vegetariano" se convierte en "vegetarianismo" se transforma en una ideología, pasa de ser algo voluntario y libre a algo por lo que alguien trata de imponerte su punto de vista.
   En entradas posteriores desgranaré diferentes razones que aducen los vegetarianos para serlo, e intentaré dejar claro cuales me parecen válidas y cuáles no.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Perder la perspectiva

   Estamos tan acostumbrados a quejarnos que no nos damos ni cuenta de cuando estamos bien. Hay gente que no son ellos mismos si no se quejan o hablan de enfermedades. Sospecho que yo he sido uno de ellos, porque un día estaba yo quejándome de mi famosa lesión de espalda y comentaba: "es que si me doblo así, hacia este lado, entonces me duele", y un conocido, al que le tengo que agradecer su sinceridad me contestó "pues si yo hago eso mismo me descoyunto".
   Y es que cuando uno está habituado a hacer yoga, y se va curando de una lesión, a veces no valora lo que ha conseguido. De acuerdo, si yo me muevo un poco más de la cuenta hacia cierto lado en alguna postura, llega un momento en que me duele, y además no es que sea normal, porque hacia el otro lado no me ocurre. Pero tengo que valorar que aún así, puedo llegar más que cualquiera que no sea muy flexible a esa postura, la cual, por cierto, no es necesaria para la vida diaria.


Hay posturas que si bien son útiles para aumentar la flexibilidad, nunca van a ser necesarias en la vida diaria, no hay que obsesionarse con ciertas posturas.

   Por lo tanto, tengo que poner las cosas en perspectiva y valorar lo que tengo. Agradecer que en vez de estar en cama, o a base de calmantes, estoy lúcido y despierto y, si bien al final de una jornada de trabajo, después de haber estado de pie siete horas seguidas, o tras pasar mucho tiempo sentado frente al ordenador, tengo ciertas molestias, estas no son nada comparadas con los padecimientos que he sufrido años anteriores.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Ser o no ser... ...vegetariano

   Para hacer esta entrada traté de documentarme en sitios donde se dan razones para ser vegetariano. Y, viéndolas, de verdad que se me han quitado las ganas.
   Si bien es cierto que he ido disminuyendo la carne y el pescado de mi dieta a lo largo de estos últimos años. Hay un último paso que creo que no daré nunca, y es el de tocarles las narices a mis compañeros de mesa con la retahíla de razones para ser vegetariano, o el de hacer que me hagan un plato especial para mí solito en navidad. O negarme a comer aquello que me ha preparado mi madre con todo el cariño del mundo, con lo estropeadita que está, los domingos que voy a comer a casa de mis padres.
   En fin, que he hecho la prueba de llevar una dieta vegetariana no estricta (es decir, sin carne, ni pescado, ni marisco, pero con productos lácteos, huevos y miel), y he comprobado que la puedo llevar sin problemas tanto de salud, como psicológicos, durante meses. No obstante, hay algo que el hecho de sentirse sano o sentirse bueno por seguir una dieta que respeta a los animales, no puede sustituir, y es el rito. Las comidas son un rito, y para mí es más importante pasar un rato con un amigo que me ha invitado a una hamburguesa, o comiendo los callos que me ha preparado mi madre, la cual se esfuerza en prepararme la comida a pesar de su avanzada edad y de padecer parkinson, o los boquerones en vinagre que ha preparado mi padre, o el cordero en navidad en casa de mi hermano, que comer siempre sano o ético. Si en vez de vivir 120 años, como dicen que deberíamos vivir, tengo que vivir 70, pero paso más tiempo con las personas que quiero, entonces ese tiempo es tiempo ganado y no perdido. Yo ya me ocuparé en casa, mientras esté solo, de prepararme una buena y sanísima receta vegetariana.
   En todos los sitios que he buscado se dan 12, 33, hasta 108 razones para ser vegetariano. (Qué "casualidad" que todos ellos sean números con significado ocultista, pero eso es otro asunto). Sin embargo, la mayoría de las razones son manipuladas, tergiversadas, exageradas, o simplemente mentira. Y algunas son tan estúpidas que te dan ganas no sólo de ponerte a comer carne inmediatamente sino de devorar crudo al que las ha escrito.
   Para mí, que he transitado parte  del sendero que conduce al vegetarianismo, mis razones son propias y no trato de imponérselas a los demás. De hecho no creo que valgan para nadie más.
Pirámide nutricional vegetariana no estricta
   El hecho de encontrar razones estúpidas entre algunas razones ciertas, no invalida todas las razones para ser vegetariano pero sí me hace dudar del que las ha escrito, de sus motivos, y de si me toma por estúpido, o es tan ignorante que él mismo se las cree.
   De hecho, una de las pocas razones que he leído y que me parece válida, por lo subjetiva, es la de "no me gusta el sabor de la carne". Contra eso no hay argumento que valga. Sin embargo, otras, aunque nobles, no sirven de argumentos a favor del vegetarianismo, como la de "amo a los animales", porque por la misma razón yo amo a las plantas y no las dejo de comer, me amo más a mí mismo, y no me voy a dejar morir. Otras son falsas directamente como "al freir la carne se incrementa enormemente la cantidad de microorganismos infecciosos" y otras son estúpidas sin más como la de: "Al comer carne se producen reencarnaciones microscópicas de seres de las tinieblas". (Os prometo que hay gente que escribe estas cosas)
   Si he ido reduciendo los alimentos de origen animal de mi dieta es porque creo que me sienta bien, pero yo creo que cada uno tiene que probar. Al igual que hay personas a las que no les sienta bien cierto tipo de alimentos o son alérgicos a ellos, por ejemplo, a la lechuga, y no obligan a nadie a renunciar a la misma. También creo que, siendo innecesario, está bien dejar de matar animales para comérselos, un poco porque sentimos más empatía por los animales que por las plantas, en ese sentido, comer animales estaría a medio camino entre comer plantas y el canibalismo. Y, hablando de canibalismo, llegamos a la razón más estúpida de todas, la que yo llamo, la razón de "la dieta del mono", que sugiere que nuestros antepasados eran unos benévolos primates vegetarianos. Y me parece que es la peor razón de todas porque no hace falta haber ido a la escuela para saber que es falsa. Basta con haberse visto un par de documentales del National Geographic, y veremos que entre la rica y variada dieta de los monos se encuentran caracoles y babosas, hormigas, piojos e insectos varios, e incluso bebés de la propia especie. Así que si alguien quiere seguir la dieta del mono, que se informe antes.
Foto de Adrian Bailey

jueves, 16 de septiembre de 2010

De nuevo hablando de peso

   Si en una entrada anterior llegué a la conclusión de que la postura con la que menos calorías se queman es la que más adelgaza. Ahora voy a llegar también a otras dos conclusiones aparentemente sorprendentes.
   Aunque mis dolores de espalda reaparecieron, al darme cuenta de que parte de los mismos no eran más que somatizaciones mías, pude volver a deshacerme de ellos, y esta vez de una forma si no definitiva, sí al menos más duradera. La primera y feliz consecuencia de la ausencia de dolor, fue que pude dormir noches enteras del tirón, cosa que antes se me hacía imposible. Muchas veces antes de las cinco horas de sueño intermitente, mi cuerpo estaba tan dolorido que me era imposible volver a conciliarlo.
   Primera conclusión: durmiendo bien se adelgaza más. ¿Por qué?. En primer lugar porque, habiendo descansado, uno se siente más vital y activo, y dispuesto a gastar calorías desde por la mañana. Que quede claro que no me refiero a dormir más, sino mejor, es decir, sin estar despertándome cada dos horas. En segundo lugar, al estar más despierto, puedes prestar más atención, y concentrarte mejor, por ejemplo, en lo que comes.

   Y hablando de comida, yo había añadido a mi dieta algunos suplementos para compensar la supuesta falta de nutrientes que podía tener, dado que había reducido el consumo de productos de origen animal. Lo que me lleva a la siguiente conclusión: comiendo más nutrientes se adelgaza más que comiendo menos nutrientes. Por ejemplo, una porción de pan hecho con harina refinada tiene una buena cantidad de hidratos de carbono y poco más. Una porción de pan hecho con harina integral tiene alguna caloría menos (en realidad son casi las mismas), pero una gran cantidad de fibra y minerales que sólo existen en la parte de la harina que se le suele quitar a la harina refinada, esto es, el salvado. Menos calorías con más nutrientes. Con todo, lo más positivo no es la reducción de calorías, o el efecto beneficioso de la fibra a la hora de combatir el estreñimiento, sino el efecto antiansiedad de los alimentos ricos en nutrientes.
   Si el cuerpo nota una falta de nutrientes, sea el que sea, pide comida. Si nos falta una pequeña cantidad de, por ejemplo, selenio, que se encuentra en la carne o en los cereales integrales, pero no en los cereales refinados, el cuerpo nos pedirá una ración más de comida, o volver a comer inmediatamente después de haber acabado la digestión. Y no importa cuánto pan comamos más si éste sigue siendo refinado, porque al cuerpo no le estaremos dando nada más que calorías que no sacian el hambre, pero que engordan igual que el resto de calorías. Engordaremos pero nos seguirá faltando un nutriente esencial. Por supuesto, comiendo mucho y de todo, por muy de baja calidad que sea, llegará un momento en que consigamos esa cantidad extra de selenio, pero habremos ganado muchas más calorías de las necesarias.

   Así que otra de las razones por las que adelgacé fue porque, al añadir ciertos suplementos alimenticios y al cambiar los alimentos refinados por sus equivalentes integrales, le di a mi cuerpo los nutrientes que necesitaba y así reduje la ansiedad por comer, sin aumentar el número de calorías.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Una espalda sana

   Una mañana en la ducha me di cuenta de que mis dolores de espalda habían desaparecido. Me sentía tan bien y con tanta energía que lo primero que hice fue ir a contarlo. En el fondo me sentía extraño, porque los dolores me habían acompañado durante tanto tiempo, que era como si me faltase algo.
   Y a los dos días volvieron.
   Creo que por dos razones. La primera porque después de tanto tiempo había acabado por identificarme con esos dolores, yo era entre otras cosas "esa persona a la que le duele la espalda". De hecho, cuando le conté a un amigo lo raro que me sentía sin esos dolores se volvió y me preguntó, extrañado: ¿por qué, es que los echas de menos?.
   No supe qué contestarle, pero era verdad que me sentía así.
   Después de todo hay tanta gente con dolores crónicos que lo raro era que no supiera a lo que me estaba refiriendo. Pero su pregunta me abrió una nueva perspectiva, la de que hay personas que no han pasado por esa experiencia, que, de hecho, nacemos con una espalda maravillosamente flexible que se fortalece en poco tiempo, y que pasamos una primera infancia con una columna sana. Para la inmensa mayoría de la humanidad es un derecho de nacimiento poseer una espalda, fuerte, sana y flexible. Y simplemente con un poco de higiene postural, se mantiene así por muchos años. Lo malo es, que desde el colegio, empezamos con las malas posturas, y en ese sentido lo peor es que el colegio cada vez empieza a menor edad.
   Había olvidado que era mi condición natural estar con una columna sin desviaciones, y había interiorizado las lesiones como algo propio y natural, cuando lo natural es estar fuerte y sano. Hablaba de "mis" dolores de espalda cuando en realidad habría tenido que hablar de "los dolores" de "mi" espalda, que es diferente.
   En fin. No sé cómo pero a los dos días ya tenía otra vez esos dolores.
   Ahora es cuando viene la segunda razón: me sentía con tanta energía y vitalidad que me fue muy fácil perder el control. En esos momentos yo acababa de obtener el título de profesor, y había iniciado un canal de yoga en Justin.tv donde emitía videos de yoga hechos por profesionales y hacía alguna sesión en vivo. Con lo cual, entre la sesión en vivo, la preparación de la sesión y mi rutina diaria, a veces hacía hasta tres sesiones cada día de yoga físico. En especial la sesión en vivo, para no aburrir al personal, se ceñía a una amplia serie de posturas que no mantenía apenas tiempo, sin relajaciones entre posturas, y sin sesión de relajación final o con una pequeña relajación, puesto que ver a un tío con barba tumbado en una manta no era lo mejor para mantener la audiencia. En pocos meses mi canal tuvo unos 500 fans y alrededor de 150.000 vistas, aunque tengo que decir que mi programa en vivo era de los menos vistos. Con todo, pagué el exceso volviendo a los dolores.
   Ese exceso de energía y vitalidad me hizo perder el control, esto es, la consciencia de mi propio cuerpo y superar mis límites. Hay algo en lo que no falla la ciencia: "La energía no se crea ni se destruye, se transforma". Cuando uno pasa de tener poca energía a tener mucha es porque ya la llevaba dentro o porque la ha adquirido de fuera, no surge de la nada. Con el yoga se consigue tanto aprovechar mejor la energía que nos viene de fuera, esto es, de los alimentos, del descanso, del aire libre, como sacar la que llevamos dentro, como con las posturas de torsión, que exprimen los músculos, y sacan hacia fuera la energía latente, como el jugo de una naranja, a donde pueda ser más necesaria.

Las posturas de torsión sacan la energía que llevas dentro. Y hay que hacerlas con cuidado para evitar lesiones.
   ¿Pero hay algún problema con esto?. Pues, bueno, si no estás acostumbrado, simplemente no sabes qué hacer con tanta energía. En primer lugar te sientes más vital pero también más nervioso. Es posible que sientas más deseo sexual, pero también que duermas peor. Tu cuerpo irradia vitalidad, pero al mismo tiempo tus movimientos derrochan energía y se hacen más vehementes. Y, al fin, toda esa energía que te sobra, sale por algún lado, generalmente, si no sabes canalizarla, en forma de insomnio, derroche sexual, irritabilidad, o simplemente yendo más allá de tus posibilidades.
   Ni que decir tiene que comencé a hacer series de posturas cada vez más amplias y avanzadas, sin un criterio prudente. Así que me excedí.
   En resumen. Los dolores volvieron porque no sabía vivir sin ellos, y porque en un momento de euforia me pasé con los ejercicios.
   Muchas de las recomendaciones del yoga te llevan a ganar mucha energía. También se debería enseñar a canalizar esa energía, incluso antes de enseñar ciertas posturas.

Dolores de espalda

   A los 13 años empecé con las clases de guitarra, a los 14 me compré un ordenador y aprendí a programar, a los 15 bailaba break dance, a los 16 conocí el yoga...
...a los 24 tenía dolores en la zona de las cervicales, a los 30 tenía fuertes dolores en las lumbares y tenía que tomar calmantes, a los 35 estuve de baja por un ataque "invalidante" de ciática, concretamente "Lumbociática Izquierda".
   La postura para tocar la guitarra, por muy correcta que sea, no es buena para el cuello, ni pasar horas frente al ordenador, y con el break dance se hacen verdaderas burradas con el cuerpo, como bailar sobre la cabeza. Hablando de burradas, recuerdo haber empujado un coche cuesta arriba, haber sostenido una escalera de unos cien kilos con mis brazos y haberme excedido en la postura del misionero. Tras estos incidentes, siempre me sentía sin fuerzas de la cintura para abajo durante el resto del día. A estos esfuerzos excesivos y puntuales, tenía que sumarles esfuerzos repetitivos, como reponer sacos de tierra y diversos objetos pesados en una tienda durante horas y durante años, desde los 24 años.
   Y un apunte más: también el yoga, mal hecho, puede provocar lesiones. Así que yo sabía que lo estaba pasando mal, que tenía muchos dolores en la espalda, pero no sabía qué lo había causado exactamente.
El hecho de haber padecido una dolencia "asimétrica" hace que ciertas posturas sean buenas para mí, y que en cambio su simétrica no lo sea. Por ejemplo, esta postura no me viene bien, mientras que si invierto las piernas, resulta muy beneficiosa para mi "lumbociática izquierda". Conclusión: El Yoga debe estar adaptado a las circunstancias de cada persona.

  En principio, mi objetivo fue seguir los consejos del médico. Pero una vez aliviado y, tras descubrir que en el momento que dejaba por unos días las pastillas recomenzaban los síntomas, me negué a pasar el resto de mi vida a base de medicamentos.
   En primer lugar, como yo había leído mucho sobre el yoga, comencé a seguir diversos consejos que ya sabía, como cambiar de colchón, de almohada, procurar mantener la postura correcta en cada situación (bastante fácil de decir y muy difícil de hacer), usar una faja lumbar en el trabajo, etc
   En segundo lugar, retomé la práctica del yoga, pero esta vez de una forma más constante y con una forma de yoga más suave. A los 36 me apunté en el curso para profesores.
   La primera sorpresa fue que pude mantener a raya la ciática. Quiero decir, que aunque la lesión subyacente seguía ahí, en cuanto notaba el primer síntoma (que consistía en notar como si me hubieran dado una patada en el culo), me bastaba con tomar el antiinflamatorio y pasar a hacer rutinas más suaves en mis sesiones de yoga. Por una parte el yoga fortalecía los músculos responsables de sostener la zona dañada, y así aliviar la presión sobre la misma, pero por otra parte algunas posturas la comprimían, con lo cual acentuaban los síntomas. Sin embargo, lo mejor del yoga fue que me permitió darme cuenta de ello. El principal resultado del yoga no fue descubrir la "postura mágica", sino descubrir las posturas "malas", y así poder evitarlas en mi vida "real" fuera de la colchoneta. De nuevo, lo mejor del yoga fue el aumento de consciencia sobre mi propio cuerpo.
   El siguiente paso, una vez mantenida a raya la ciática, fue descubrir que me dolía todo el resto de la espalda. Sí, entre los medicamentos y los anestésicos naturales, los demás dolores que había tenido el resto de mi vida se habían mantenido a la sombra, y sin las medicinas, reaparecieron en orden inverso a como habían surgido. A medida que desaparecía un dolor, reaparecía el inmediatamente anterior que había estado allí latente, oculto por un dolor más fuerte. Pasé de la ciática a la lumbalgia, y de la lumbalgia a diversos dolores en las cervicales. Al principio me desesperé, hasta que comprendí lo que estaba sucediendo.
   Yo había tenido todos esos dolores durante años, pero siempre habían estado enmascarados o por las pastillas o por un dolor mayor. Cada vez que había tenido un dolor fuerte, mi cerebro había segregado sustancias que si bien no habían podido con él, sí habían ocultado el otro más débil. Así, la ciática había enmascarado a la simple lumbalgia, y la lumbalgia a los dolores en las cervicales. Es un mecanismo natural del cerebro que nos mantiene libres de ser un constante mar de dolor. Hasta que no me libré del dolor en las cervicales, es decir, del primero que había tenido en mi columna, no estuve seguro de haber completado todo el proceso de curación.
   Durante un día pude disfrutar la increible, perfecta y extraña sensación de no tener un solo dolor de espalda desde hacía años.
   Apenas uno o dos días después recaí: ¿Quieres saber por qué creo que volvió el dolor? En la próxima entrada lo sabrás. 

martes, 14 de septiembre de 2010

Yoga y alimentación

   Si bien uno de los efectos "secundarios" de realizar yoga a diario fue perder peso, mi primer objetivo de mantener mi columna libre de dolores, costó un poco más de tiempo. Por una parte, una vez pasada la crisis de ciática, me enteré de que dos de los tres medicamentos recetados (un antiinflamatorio, un analgésico, y un relajante muscular) eran totalmente inútiles tanto para curar como para prevenir las dolencias de columna. Simplemente aliviaban o enmascaraban los síntomas. Tan sólo el antiinflamatorio parecía tener un efecto útil, y también unas consecuencias nefastas para el sistema digestivo.
   Este blog trata sobre la consciencia, y lo que esos dos medicamentos hacen principalmente son anularla, de modo que vas por la vida anestesiado, sin darte cuenta de si te estás haciendo daño o no, porque no sientes el dolor, o lo sientes atenuado y, por tanto, es más fácil seguir haciéndose daño. En cuanto pude los dejé, reduje el tercero a dosis mínimas, y aproximadamente un año después lo sustituí por un complemento natural sin tantos efectos dañinos y con capacidad similar de aliviar los procesos inflamatorios, en concreto el extracto de raíz de harpagofito.
   Hasta ayer, y durante los últimos meses, estaba haciendo yoga unas dos o tres veces por semana y seguía tomando la raíz de harpagofito, sin ninguna crisis invalidante de ciática, lumbalgia o dorsalgia durante los últimos 3 años. Recuperé unos kilos y mi índice de masa corporal es 23. Ahora bien, para ilustrar la supuesta relación entre yoga y peso haré el siguiente experimento: dos meses haciendo una sesión de yoga sin saltarme un solo día, y una dieta básicamente omnívora, con bajo consumo de carne y pescado, procurando no picar entre horas, dando prioridad a los alimentos integrales, evitando la comida basura y los refrescos, comiendo lo más natural y variado posible (es decir, sin precocinados), y sin contar calorías. Normalmente hago unas 5 comidas al día. Dentro de dos meses os contaré.
   Y lo prometido en la entrada anterior, ¿por qué creo que el yoga y el peso están relacionados?, porque el yoga se basa principalmente en la atención y la consciencia, y mucho de lo que comemos lo hacemos inconscientemente, así como mucho de lo que comemos nos provoca inconsciencia.
   Si bien la mayoría de las personas que hacen yoga en occidente sigue una dieta omnívora (o sea, la normal), existe la creencia de que todos los practicantes de yoga son vegetarianos, los "gurús" del yoga cantan alabanzas a la dieta vegetariana, y las revistas de yoga no dejan de lanzar proclamas por el veganismo. Una de las grandes mentiras que rodean al yoga es que para practicarlo haya que hacerse vegetariano.

Una dieta variada es uno de los principales pilares de la salud
   En primer lugar, lo de no comer carne, se basa más en un principio de "no violencia" que en el de recomendaciones asociadas a la nutrición o a la salud. En segundo lugar, "no comer carne", no significa no ingerir alimentos de origen animal como la leche, huevos, yogur o miel, ni otros alimentos que tan poco son vegetales como las setas (hongos), la sal (mineral), o las algas. En concreto, alguien que no coma carne ni pescado, pero que incluya huevos y lácteos en su dieta, sigue teniendo una dieta básicamente omnívora, sería una dieta ovo-lacto-vegetariana, o más exactamente ovo-lacto-api-minero-fungi-algi-vegetariana, es decir, que se come de todo excepto la carne de lo que suelen ser unos pocos animales (ternera, cerdo, pollo y cordero), frente a la inmensa variedad de cereales, frutas y verduras que se encuentran en cualquier supermercado o frutería.
   En cambio, una enseñanza que sí está directamente relacionada con el yoga, es la de los tres "gunas", que serían las tres "cualidades" predominantes que hay en todo lo que existe en la naturaleza, sea alimento o no. Todo lo que existe puede tener efectos "anestesiantes", "estresantes" o "neutros" en nuestra mente. Y es aquí donde la tradición del yoga sí mete baza. Los yoguis recomiendan ingerir alimentos que tengan cualidades equilibrantes o neutras. Así, el vino, a pesar de ser de origen vegetal, no se recomienda por tener un efecto adormilante a causa del alcohol. Y el té negro y rojo, o el café, a pesar de ser también bebidas de origen vegetal, tampoco se recomiendan por su efecto "estresante". Así que seguir una dieta "yóguica" no es tan simple como ser vegetariano. De hecho, desde el punto de vista de los tres gunas, es posible que sea más yóguico comer huevos no fecundados (de origen animal), que tomar té rojo(de origen vegetal). El meter todas las carnes o los lácteos en el mismo saco no tiene sentido desde el punto de vista yóguico. Con seguridad no producen los mismos efectos en la consciencia la carne de cordero que los huevos, la leche que el yogur, ni el té negro, frente al té verde. O puestos a afinar, hasta la carne puede ser peor dependiendo de lo que sufrió un animal a la hora de morir. Además existen otras infinitas variables como  si un vegetal está modificado genéticamente, o de si alguien es o no alérgico a un alimento.
   La idea básica que subyace debajo de esto es que todo lo que entra al cuerpo modifica la mente. Poco (si es neutro) o mucho (si es estresante o adormilante). Y, al revés, si la mente está estresada es más fácil que tengamos ansiedad y no podamos controlar las ganas de comer, y si la mente está adormilada es más fácil que no prestemos atención a lo que comemos. De manera que se forma un círculo vicioso: si no tenemos el nivel de atención necesario, comemos sin pensar, y si comemos sin pensar tomamos alimentos que no le convienen a nuestro nivel de atención.
  Contra lo que pudiera parecer a simple vista, no son las posturas de yoga lo que más adelgaza sino la relajación, que elimina el estrés, y ayuda a no comer compulsivamente.  Paradójicamente, la postura que más ayuda a adelgazar es aquella en la que se queman menos calorías, es decir, la postura de relajación, generalmente tumbado inmóvil sobre el suelo, o sentado tranquilamente.

   En la próxima entrada intentaré contar por qué creo que me costó tanto tiempo librarme de mis dolores de espalda.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Yoga y peso

   La principal razón por la que me saqué el título de profesor de yoga fue para "obligarme" a mantener durante unos meses una disciplina que me ayudara con los problemas de columna. Después de decenas de libros leídos sobre el tema y de años de práctica más o menos irregular, yo ya sabía tanto de yoga como casi cualquier experto, y sabía lo bueno que podía llegar a ser para mi maltrecha columna, sin embargo nunca me había puesto "en serio" con una práctica regular. No fue hasta después de un fuerte ataque de ciática que me decidí a seguir el curso. "Tal vez lo haga durante unos meses", me dije, "aunque sólo sea por amortizar el dinero que me cuesta".



Todo el mundo puede hacer yoga, siempre que esté adaptado a su capacidad.
   Anteriormente había tenido diversos dolores en la espalda, cervicalgias o lumbalgias, pero el ataque de ciática me tuvo de baja durante casi tres semanas, retorciéndome de dolor cada vez que tenía que apoyar la pierna izquierda. Y, aunque los calmantes y los antiinflamatorios hicieron su efecto, no me resigné a pasar el resto de mi vida alternando ataques, con medicamentos de graves efectos secundarios, como la adictividad de los calmantes y los daños en el sistema digestivo de los antiinflamatorios.
   Uno de los primeros consejos que me dio la doctora fue que no cogiera peso (en los dos sentidos, en el de no acarrear grandes pesos y en el de no aumentar mis kilos en la báscula). En un principio, no me propuse bajar de peso como un objetivo prioritario, puesto que mi IMC (índice de masa corporal), estaba dentro de los límites. Para los hombres adultos el IMC recomendado está entre 20 y 25 y para las mujeres de entre 18,5 y 25. La fórmula es la siguiente: peso (en kg) / altura al cuadrado (en m). En un período de unos diez años, yo había ganado lentamente unos 7 u 8 kilos y mi IMC era 24,5.
   La primeras medidas que tomé fue cambiar el colchón viejo de muelles por uno nuevo de látex, y cambiar la almohada tradicional por una "mariposa cervical", así como dormir con otro par de almohadas para mantener la posición de la columna algo más recta durante el sueño. En el trabajo incorporé a mi vestuario una faja de seguridad. En cuanto a la alimentación tan sólo reduje el consumo de carne, principalmente el de carne roja, y sustituí algunos alimentos refinados por sus equivalentes integrales (pan, azúcar, harina, pasta y arroz). En ningún momento reduje la cantidad de comidas diarias, ni tuve la sensación de que se redujera la cantidad consumida en cada comida. Tal vez, eso sí, al ser más consciente de lo que comía, piqué menos entre comida y comida. Además complementé la posible falta de proteínas, hierro y de vitaminas del complejo B, debido al bajo consumo de carne, con complementos nutricionales como la jalea real, el alga espirulina, el aceite de germen de trigo, la lecitina de soja y la levadura de cerveza, (al final prácticamente estaba comiendo más que antes). También sustituí los yogures de sabores por los naturales de bífidus.
   En cuanto al ejercicio físico, no creo que incrementase en más de unas pocas calorías diarias mi gasto energético, puesto que en el trabajo mi actividad era la misma, y el yoga es de tal naturaleza que incluso sudar, o tener la respiración agitada se considera un indicio de que no lo haces bien. Mi práctica era la mayoría de los días de una hora y media, de los cuales casi una hora la pasaba sentado o tumbado entre relajaciones, ejercicios respiratorios o de concentración. El resto era una media hora de posturas y secuencias más bien suaves.
   Después de tan sólo unos pocos meses de práctica constante mi IMC se situó en 20,8.
   El primer sorprendido fui yo. Puesto que ya he comentado que mi objetivo no era perder peso, sino más bien, fortalecer mi espalda, hacerla más flexible, ser más consciente de las malas posturas y ser más cuidadoso cuando hacía mi trabajo. ¿Cómo es que se redujo en casi 10 kilos mi peso en menos de 5 meses?. Una de las respuestas posibles la daré en la próxima entrada.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Yoga avanzado que hace tu vecina del cuarto

   Le describí a un profesor de yoga una secuencia de posturas que había visto. Empleé, como no, para ello, términos propios de yoga y de anatomía para no parecer inculto, como "pronas las cervicales mientras flexionas el psoas...", y que me tomara en serio, pero hablando "normal", más o menos le dije lo siguiente:
    -Estando de pie, erguido, ladeas el cuello hasta tocar el hombro derecho, inclinas la columna hacia delante dejando caer los brazos estirados hacia abajo, flexionas un poco las rodillas, rotas la columna hacia la derecha y con la mano izquierda por delante te tocas el lado derecho de la cadera, luego llevas hacia delante el brazo izquierdo y giras la muñeca en el sentido de las agujas del reloj, adelantas el pie izquierdo un poco elevado de forma que te quedas en equilibrio sobre el pie derecho, recoges el brazo izquierdo y lo vuelves a llevar por delante hasta el lado derecho de la cadera, deshaces el movimiento de la columna, estiras el brazo izquierdo hacia abajo, pegas una pequeña patada con el pie izquierdo todavía levantado y te incorporas. Todo esto manteniendo la oreja derecha pegada al hombro.
   Después de esta larga descripción me miró perplejo y llegó a la conclusión de que le estaba describiendo una serie de posturas avanzadas de yoga, sólo al alcance de los alumnos más aventajados.
   -Para nada, -contesté- es una serie de movimientos que realiza todos los días mi vecina del cuarto ya jubilada.
   -Pues debe de tener un control del equilibrio y un dominio de la respiración ejemplares, no es una serie de posturas que recomendaría a mis alumnos, sería fácil lesionarse haciendo esa secuencia de movimientos sin calentar. Y además no le veo mucho sentido, no veo qué grupos de músculos se trabajan específicamente en esas posturas, a no ser que lo que se quiera trabajar sea el equilibrio y la concentración en grado sumo.
   -Lo del equilibrio es cierto, puesto que, para añadir dificultad, la señora comienza todos estos movimientos mientras mantiene en las manos un peso considerable, en la boca sostiene un pequeño cilindro y sujeta con precisión entre la oreja derecha y el hombro un objeto plano y delgado de unos cien gramos, después suelta el objeto grande de la mano izquierda, mientras que introduce un objeto más pequeño aún con dicha mano en una ranura pequeñísima, y poco después vuelve a recoger el objeto grande con la mano izquierda, mientras con el pie izquierdo empuja otro gran objeto pesado mientras mantiene el equilibrio sobre el pie derecho. Y el control de la respiración es absoluto, puesto que lo hace mientras habla y fuma.
   En ese momento se dio cuenta de que le estaba tomando el pelo, sin embargo, la secuencia que le había descrito, aunque no era ninguna serie avanzada de posturas de yoga, sí era una serie de posturas que hacía la vecina jubilada del cuarto, y muchos de los vecinos todos los días.
   Los objetos de las manos eran bolsas de la compra, el objeto que mantenía entre la oreja y el hombro era un teléfono móvil, el cilindro de la boca era un cigarrillo, el objeto pequeño de la mano izquierda era una llave y el objeto grande y pesado que empujaba con el pie izquierdo era la puerta del portal.
   Toda una secuencia avanzada que jamás ningún profesor de yoga se atrevería a recomendar por peligrosa y sólo al alcance de las personas más flexibles del planeta. Al lado de esto, las posturas de las clases de yoga son como quedarse tumbado.
Las posturas de yoga no suelen incluir más de una o dos de los siguientes movimientos de columna: (flexión adelante o atrás, inversión, rotación, flexión lateral y nutación) si incluyen más de dos de estos movimientos o si se añade alguna dificultad de equilibrio, se consideran posturas avanzadas.