Para hacer esta entrada traté de documentarme en sitios donde se dan razones para ser vegetariano. Y, viéndolas, de verdad que se me han quitado las ganas.
Si bien es cierto que he ido disminuyendo la carne y el pescado de mi dieta a lo largo de estos últimos años. Hay un último paso que creo que no daré nunca, y es el de tocarles las narices a mis compañeros de mesa con la retahíla de razones para ser vegetariano, o el de hacer que me hagan un plato especial para mí solito en navidad. O negarme a comer aquello que me ha preparado mi madre con todo el cariño del mundo, con lo estropeadita que está, los domingos que voy a comer a casa de mis padres.
En fin, que he hecho la prueba de llevar una dieta vegetariana no estricta (es decir, sin carne, ni pescado, ni marisco, pero con productos lácteos, huevos y miel), y he comprobado que la puedo llevar sin problemas tanto de salud, como psicológicos, durante meses. No obstante, hay algo que el hecho de sentirse sano o sentirse bueno por seguir una dieta que respeta a los animales, no puede sustituir, y es el rito. Las comidas son un rito, y para mí es más importante pasar un rato con un amigo que me ha invitado a una hamburguesa, o comiendo los callos que me ha preparado mi madre, la cual se esfuerza en prepararme la comida a pesar de su avanzada edad y de padecer parkinson, o los boquerones en vinagre que ha preparado mi padre, o el cordero en navidad en casa de mi hermano, que comer siempre sano o ético. Si en vez de vivir 120 años, como dicen que deberíamos vivir, tengo que vivir 70, pero paso más tiempo con las personas que quiero, entonces ese tiempo es tiempo ganado y no perdido. Yo ya me ocuparé en casa, mientras esté solo, de prepararme una buena y sanísima receta vegetariana.
En todos los sitios que he buscado se dan 12, 33, hasta 108 razones para ser vegetariano. (Qué "casualidad" que todos ellos sean números con significado ocultista, pero eso es otro asunto). Sin embargo, la mayoría de las razones son manipuladas, tergiversadas, exageradas, o simplemente mentira. Y algunas son tan estúpidas que te dan ganas no sólo de ponerte a comer carne inmediatamente sino de devorar crudo al que las ha escrito.
Para mí, que he transitado parte del sendero que conduce al vegetarianismo, mis razones son propias y no trato de imponérselas a los demás. De hecho no creo que valgan para nadie más.
![]() |
| Pirámide nutricional vegetariana no estricta |
El hecho de encontrar razones estúpidas entre algunas razones ciertas, no invalida todas las razones para ser vegetariano pero sí me hace dudar del que las ha escrito, de sus motivos, y de si me toma por estúpido, o es tan ignorante que él mismo se las cree.
De hecho, una de las pocas razones que he leído y que me parece válida, por lo subjetiva, es la de "no me gusta el sabor de la carne". Contra eso no hay argumento que valga. Sin embargo, otras, aunque nobles, no sirven de argumentos a favor del vegetarianismo, como la de "amo a los animales", porque por la misma razón yo amo a las plantas y no las dejo de comer, me amo más a mí mismo, y no me voy a dejar morir. Otras son falsas directamente como "al freir la carne se incrementa enormemente la cantidad de microorganismos infecciosos" y otras son estúpidas sin más como la de: "Al comer carne se producen reencarnaciones microscópicas de seres de las tinieblas". (Os prometo que hay gente que escribe estas cosas)
Si he ido reduciendo los alimentos de origen animal de mi dieta es porque creo que me sienta bien, pero yo creo que cada uno tiene que probar. Al igual que hay personas a las que no les sienta bien cierto tipo de alimentos o son alérgicos a ellos, por ejemplo, a la lechuga, y no obligan a nadie a renunciar a la misma. También creo que, siendo innecesario, está bien dejar de matar animales para comérselos, un poco porque sentimos más empatía por los animales que por las plantas, en ese sentido, comer animales estaría a medio camino entre comer plantas y el canibalismo. Y, hablando de canibalismo, llegamos a la razón más estúpida de todas, la que yo llamo, la razón de "la dieta del mono", que sugiere que nuestros antepasados eran unos benévolos primates vegetarianos. Y me parece que es la peor razón de todas porque no hace falta haber ido a la escuela para saber que es falsa. Basta con haberse visto un par de documentales del National Geographic, y veremos que entre la rica y variada dieta de los monos se encuentran caracoles y babosas, hormigas, piojos e insectos varios, e incluso bebés de la propia especie. Así que si alguien quiere seguir la dieta del mono, que se informe antes.
![]() |
| Foto de Adrian Bailey |


No hay comentarios:
Publicar un comentario